El Comercio

Un caso que entronca con la condena de cárcel a tres policías locales por amenazas

La víctima de esta presunta corrupción de menores es, además, hijo de un policía local de Avilés. Lo ocurrido desencadenó que dos de los compañeros del padre detuvieran al acusado y lo identificaran. Esto sucedió al día siguiente de los hechos, cuando la víctima acudió a la parada de Llano Ponte con su madre y reconoció al acusado como el autor de la proposición y las quemaduras. Los agentes lo subieron a un coche policial y lo llevaron a las antiguas instalaciones municipales de Divina Pastora, donde le amenazaron.

Desde ahí lo llevaron hasta la Jefatura de la Policía Local. No se bajó del coche, y acto seguido fue conducido a la Comisaría de la Policía Nacional, donde se le identificó y se le tomó declaración. Allí acudió el padre del joven, que también profirió amenazas, como resultó probado en un juicio paralelo, celebrado el pasado mes de mayo. El resultado fue el de tres agentes condenados por un delito de amenazas, dos de ellos a seis meses de cárcel y un tercero, el padre de la víctima, a tres meses por el atenuante de «estado pasional». Los policías quedaron absueltos, sin embargo, de los delitos de detención ilegal y torturas de los que también se les acusaba, mientras que un cuarto funcionario implicado no recibió pena alguna.

El Ayuntamiento les aplicará una sanción de seis meses de suspensión, pero esta, de todos modos, ya se habría cumplido de forma preventiva. Al policía que resultó absuelto, el Consistorio le sancionaría con un mes. Dos de los agentes aún se encuentran de baja, mientras que los otros dos ya han retornado a sus puestos de trabajo. Uno de ellos está integrado en el departamento de atestados policiales, mientras que el otro patrullaba hasta ahora las calles sin compañero, algo que dejará de hacer para ocupar un puesto de carácter interno en la Jefatura.