El Comercio

La pugna de la dirección regional del PP por controlar Avilés deja en el aire las ordenanzas

Constantino Álvarez habla por teléfono mientras observa la llegada a la sede del PP de las concejalas Ana Bretón y Reyes Hurlé a la reunión celebrada ayer.
Constantino Álvarez habla por teléfono mientras observa la llegada a la sede del PP de las concejalas Ana Bretón y Reyes Hurlé a la reunión celebrada ayer. / MARIETA
  • La junta local de los populares decidirá su voto la próxima semana en un ambiente de tensión interna que va en aumento

  • Una parte del grupo municipal quiere introducir en el debate una moción sobre plusvalías que antes no había sido discutida

Las diferencias entre la dirección regional y local del Partido Popular que se viven desde hace casi dos años han aflorado en estas últimas semanas y se han 'colado' de lleno en la política avilesina. De hecho, podrían afectar a votaciones en el Ayuntamiento como la de las ordenanzas fiscales del próximo ejercicio. En el seno de muchas juntas locales del PP asturiano se mira hacia Avilés con estupefacción ante lo que está sucediendo y diversas fuentes afirman a que la causa está en que la cercanía de un congreso regional -el nacional será en enero y llevará a la convocatoria en cascada de los autonómicos y locales- ha puesto nerviosa a la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, ante la candidatura alternativa a ella que se prepara desde hace tiempo y en la que la dirección de Avilés es parte activa.

El grupo municipal popular está claramente dividido desde su constitución en mayo de 2015, aunque la lucha era interna hasta que las diferencias se hicieron públicas en noviembre del año pasado, cuando Joaquín Aréstegui presentó su dimisión como presidente del PP avilesino tras ser llamado a declarar por la juez del 'caso Pokemon' y la junta local aprobó el nombramiento de Carmen Maniega como nueva presidenta pocos días después. Fue entonces cuando el portavoz en el Ayuntamiento, Carlos Rodríguez de la Torre, y dos concejalas más -Ana María Bretón y Reyes Hurlé- expresaron públicamente su desacuerdo con este nombramiento, contando con el apoyo soterrado de la dirección regional que había visto en la dimisión de Aréstegui una oportunidad para controlar al partido en Avilés con De la Torre como presidente.

Desde ese momento ha pasado casi un año y en este tiempo la tensión entre estas dos facciones del grupo municipal no se traslucía más allá de algunas declaraciones contradictorias entre la dirección local del PP y el portavoz, la más reciente en relación al suelo industrial en el concejo. Sin embargo, en las últimas tres semanas dos temas de política municipal como son la creación de una comisión de investigación sobre el contrato de adjudicación del agua y las ordenanzas fiscales de 2017 han servido para que de nuevo se vuelva a abrir la herida y, según diversas fuentes del Partido Popular asturiano, con el único objetivo de desestabilizar el PP avilesino y facilitar la creación de una gestora en la que Mercedes Fernández pondría al frente al portavoz municipal, algo que también se podría intentar en otras juntas 'no afines'.

Diferencias insalvables

De momento, está pelea interna del Partido Popular avilesino puede tener su repercusión en la próxima votación en el Pleno de las ordenanzas fiscales. La concejala Ana María Bretón aseguró el pasado viernes no reconocer el acuerdo que el PP habría sellado sobre los impuestos de 2017 con el equipo de gobierno socialista y pretendería introducir en el debate un asunto sobre las plusvalías no abordado en la junta local que los populares celebraron el pasado 30 de septiembre donde por unanimidad, y con la presencia de tres vicesecretarios regionales del PP, se marcaron las líneas de negociación con el PSOE. A la vez que la edil hacía esta declaración, el también concejal y secretario general de los populares avilesinos, Alfonso Araujo, mostraba su satisfacción con el acuerdo alcanzado.

La próxima semana se reunirá la junta local para decidir el voto final que emitirán los concejales del PP en el Pleno del jueves 20. En ella se presentará el documento que los socialistas llevarán al Pleno tras alcanzar acuerdos con los propios populares, Izquierda Unida, Ciudadanos y Ganemos. La tesis que defiende Bretón es que el acuerdo debería adaptarse a unas directrices regionales emitidas en forma de moción por el recientemente nombrado vicesecretario de política municipal del PP, el propio Carlos Rodríguez de la Torre, un día después del acuerdo de la junta local para la negociación sobre impuestos.

Se trataría de una moción sobre plusvalías que desde la dirección regional se remite a todos los grupos municipales para presentar en los ayuntamientos y en la que se pide que sólo se pague este impuesto en aquellos casos en los que se produzca la venta o la herencia de un inmueble y realmente se haya producido un incremento del valor de los terrenos. En la dirección local se cree que se puede presentar esta moción y no vincularla al debate de ordenanzas fiscales, con lo que sería posible el voto favorable de los concejales a los impuestos.

Pero, ante el planteamiento ya adelantado por Bretón, el debate interno en la junta local del PP de la próxima semana ya se anuncia 'caliente' y dada la división puede concluir sin un acuerdo, lo que dividiría el voto de los populares en el Pleno y allanaría el camino para que la dirección regional del partido crease en Avilés la gestora que persigue. O bien, puede llevar a que finalmente los seis concejales del Partido Popular voten en contra de la propuesta fiscal, lo que dejaría en el aire su aprobación.

Los socialistas han anunciado acuerdos con PP, Izquierda Unida, Ciudadanos y Ganemos, que tienen que ser refrendados por sus organizaciones. Somos ya se ha desmarcado. Si el PP finalmente votase en contra y también lo hicieran los ediles de la formación morada sumarían once votos. Con lo que si IU, o C's y Ganemos no dieran el sí, dejarían al gobierno local sin el apoyo suficiente para aprobar los impuestos y supondría una subida del IBI en 2017.