El Comercio

Sindicalistas y ecologistas discrepan sobre la contaminación de benceno en Avilés

El doctor Rivas, de pie, explica las consecuencias que el benceno puede tener para la salud durante la mesa redonda de ayer.
El doctor Rivas, de pie, explica las consecuencias que el benceno puede tener para la salud durante la mesa redonda de ayer. / MARIETA
  • Un debate organizado por la plataforma en contra de los recortes muestra dos puntos de vista muy distintos

La plataforma en contra de los recortes públicos quería hablar sobre contaminación y concretamente sobre el benceno y para ello convocó en una mesa redonda a profesionales de la sanidad, de baterías de cok y ecologistas. El resultado fue una charla con dos puntos de vista muy distintos.

El médico jubilado Laureano López Rivas fue el encargado de introducir la mesa redonda exponiendo las consecuencias del benceno para la salud. En la mesa para el debate participó Fructuoso Pontigo, del Colectivo Ecologista; José Luis Rodríguez, antiguo delegado de prevención y trabajador de baterías de cok; y Roberto Ramil, delegado de prevención en baterías de cok por el sindicato Comisiones Obreras.

Este último se encargó de exponer los cambios vividos en el seno de la empresa en los últimos años en cuanto a salud laboral. «Los trabajadores nos sentimos protegidos, con permanentes controles de salud, mejoras en los equipos de trabajo y la prohibición de hacer horas extraordinarias», aseguró. Además, señaló que «ante la mínima duda sobre la salud, la empresa adopta de forma inmediata medidas» y afirmó que en su larga experiencia en baterías de cok los problemas en este sentido han sido mínimos, cuatro o cinco trabajadores, dijo. En cuanto a la presencia del benceno en la atmósfera avilesina, apuntó que no sólo lo produce baterías de cok y puede tener otros muchos orígenes.

Por su parte, Fructuoso Pontigo centró su intervención sobre las emisiones de baterías de cok a la atmósfera y aseguró que «los niveles de benceno han crecido de media un 36%» en las mediciones que realiza la estación de Llaranes. No obstante, volvió a indicar que la ubicación de esta estación no es la más adecuada por las corrientes de viento y cree que si esas mediciones se realizasen en Llano Ponte los resultados serían mucho peores.

La responsabilidad de la contaminación es achacable «a una industria obsoleta y a la falta de una administración que la obligue a adoptar medidas correctoras», defendió Pontigo en un momento de la mesa redonda. Los ánimos se fueron caldeando y en el otro lado de la mesa se le acusó de alarmista y de desconocer la realidad de las baterías de cok, además de acusar de forma permanente a Arcelor Mittal como el origen de la contaminación.

Fructuoso Pontigo aclaró que su intención no es atacar a las baterías de cok ni los puestos de trabajo. «Está claro que tenemos que conservar las baterías de cok en Asturias para que la siderurgia sea competitiva, pero no unas en precario y contaminando permanentemente como ahora». Y añadió que «no se trata de una batalla de ecologistas contra trabajadores, las empresas contaminan porque se les permite y hay que evitarlo».