El Comercio

Valcárcel, a la derecha, junto a uno de los personajes de 'Fausto'.
Valcárcel, a la derecha, junto a uno de los personajes de 'Fausto'. / LVA

Una vida entre modas y maniquíes

  • El figurinista avilesino Alberto Valcárcel es el director de vestuario en la ópera 'Fausto'

Si en algo es experto el figurinista Alberto Valcárcel (Avilés, 1970) es en hacer favores a sus amigos. De pequeño, su época favorita del año eran los carnavales, porque era entonces cuando ponía su imaginación a trabajar sin descanso para diseñar los disfraces de todos sus conocidos. «Era mi momento», dice el artista avilesino mientras rememora sus primeros contactos con el mundo de la confección. Fue gracias a otro favor cuando se dio cuenta de que su pasión podía convertirse también en su oficio. «Un colega de Avilés, Gonzalo Ramos, me enseñó el corto que había dirigido con la esperanza de que le diese mi aprobación, pero le dije que los personajes que él había ideado jamás se vestirían así», bromea Valcárcel.

Aquí fija su inicio la prolífica y autodidacta carrera del vestuarista, que ahora vuelve unos días a su Asturias natal con motivo de las representaciones de la ópera 'Fausto', para la que ha elaborado más de doscientos trajes, en el Teatro Campoamor de Oviedo. Además, hoy a las 13.15 horas cosechará su reconocimiento como cofrade de honor de la Cofradía de Gastrónomos del Yumay de Villalegre, cuya distinción lleva su propia firma. «Será un poco raro recoger la capa y la montera que diseñé hace unos años para unos amigos, pero es un orgullo que hayan pensado en mí», destaca Alberto, quien vuelve a manifestar su carácter humilde y desinteresado.

Al modisto le abruman un poco las preguntas sobre su trabajo más conocido, el de caracterizar a la famosa 'Merche' Alcántara, matriarca de la popular serie televisiva 'Cuéntame'. «Me llama la atención que sigan recordando un trabajo de hace tantos años y que, por lo menos para mí, fue como cualquier otro, pero no me molesta», comenta. Valcárcel se tuvo que meter durante varias temporadas en la piel del personaje para diseñar y evolucionar su estilo de una manera fidedigna; «casi como la tarea de un actor», según su propia apreciación, ya que se tiene que meter de igual manera en la piel y en la mentalidad de los personajes que viste.

Cuando habla sobre cualquiera de sus proyectos, el artista rebosa entusiasmo y agradecimiento. Lejos de ser fácil, Valcárcel tuvo que vivir otras etapas muchos menos deseadas hasta llegar a su posición actual. Estudiante de Educación Especial en la Universidad de Oviedo, el avilesino cuenta la metalurgia y la construcción entre sus profesiones. «Fue necesario en aquel momento y por eso ahora me siento tan orgulloso de todo lo que estoy logrando», reconoce. Su último sueño cumplido ha sido precisamente el de presentar su trabajo en 'Fausto' en el Teatro Campoamor, una producción que «bien podría trasladarse al Metropolitan de Nueva York».

Pese a estar afincado en Madrid desde los 29 años, Alberto no se olvida de sus raíces cuando asegura que «en la capital hay mucha variedad e innovación si hablamos de estilos, pero no se puede comparar la elegancia de una señora asturiana con el 'todo vale' que te puedes encontrar allí». De momento, el figurinista seguirá escandalizándose cada vez que vea a alguien «en zapatillas» por las calles de Madrid, donde actualmente trabaja en sus próximos proyectos artísticos.