El Comercio

El Colegio San Fernando reforzará la idea de «gran familia» en su 75 aniversario

Un momento de la presentación de ayer, con el director del colegio a la izquierda de la imagen.
Un momento de la presentación de ayer, con el director del colegio a la izquierda de la imagen. / MARIETA
  • La comunidad educativa participó ayer en el acto de presentación del programa de actos que se desarrollará durante todo el año

La idea de «gran familia» que ha ido calando en el Colegio San Fernando desde su fundación en 1941 sobrevoló ayer durante el acto de presentación del programa de actos que se va a desarrollar para conmemorar el 75 aniversario del centro docente. Una idea que será reforzada si cabe con la participación de toda la comunidad educativa en la organización de las diversas actividades que ayer desgranó su actual director, Javier Martínez.

La dirección del colegio había convocado a toda la comunidad y a un buen número de invitados de diversos ámbitos de la ciudad para la presentación del programa y el salón del restaurante del colegio se llenó para recibir toda la información de unas actividades en las que va a participar la dirección, la Asociación de Madres y Padres, la de antiguos alumnos, profesores, plantilla no docente del centro y lógicamente los alumnos. Tras un saludo de la concejala de Cultura, Yolanda Alonso, fue el director del colegio, Javier Martínez el que hizo en primer lugar un breve repaso por la historia de un colegio que fue fundado por el sacerdote Víctor Pérez García-Alvera en un chalet de la calle de La Magdalena, permaneciendo abierto hasta 1935. El 13 de octubre de 1941 comenzaron las clases con 50 alumnos de ingreso, 34 de bachillerato y 17 de Comercio.

Fue en 1976 cuando José Martínez Pérez, sobrino de Víctor Pérez García-Alvera y padre de los actuales director y subdirector, Javier y José Luis, culminó la compra del Colegio San Agustín, que desde 1965 regentaban los agustinos en el actual emplazamiento de Gaxín. Absorbido el San Agustín, el nuevo Colegio San Fernando inició el curso de 1976 nada menos que con 2.148 alumnos, llegando a superar los tres mil con el paso del tiempo. Tras el fallecimiento de José Martínez, señalado ayer como el gran impulsor del moderno colegio, fueron sus hijos los que han continuado su labor hasta llegar a la realidad de hoy, con una constante renovación para ofrecer una educación moderna y de calidad, lo que le hace figurar como uno de los mejores colegios privados del país.

Y tras la historia, el anuncio de un año de actividades para celebrar este 75 aniversario que se cumplía ayer precisamente. Para ello, toda la comunidad educativa ha colaborado para poder ofrecer conferencias, exposiciones, una visita guiada a Avilés, un concurso de correos, y mucho deporte: torneos de baloncesto, pádel, golf y hasta una milla solidaria. Además de actos académicos con entrega de diplomas, una misa de campaña y comida al aire libre en el colegio, la cena de gala de la Asociación de Antiguos Alumnos y un festival solidario.

Un programa que ya se inició ayer mismo con el sellado de las botellas de sendos jardines mesocosmos plantado por los alumnos de Bachillerato Internacional. Se trata de jardines que se desarrollan en el interior de grandes botellas de cristal que reciben, como único aporte del exterior, la luz solar. El objetivo es que esos mesocosmos sean abiertos dentro de 25 años, coincidiendo con el siglo de vida del colegio.

El otro acto entrañable fue el descubrimiento de un busto de José Martínez, realizado por Favila. La exprofesora Esther Lorda se encargó de glosar la figura del que fuera gran impulsor del colegio. Su esposa y sus hijos José Luis y Juan Pablo descubrieron el busto entre el aplauso general.