El Comercio

El comité de empresa de Alcoa critica las condiciones de la subasta

Protestas de los trabajadores de Alcoa en defensa de la continuidad de la empresa en Avilés hace dos años.
Protestas de los trabajadores de Alcoa en defensa de la continuidad de la empresa en Avilés hace dos años. / MARIETA
  • José Manuel Gómez de la Uz reprocha al gobierno que «se incline por el ahorro» y no por favorecer a la industria con grandes consumos

El presidente del comité de empresa de Alcoa Avilés, José Manuel Gómez de la Uz, criticó ayer las condiciones en las que se celebrará la próxima subasta de interrumpibilidad de la energía eléctrica, por entender que el Gobierno de España se ha inclinado por el ahorro.

La subasta de interrumpibilidad, que retribuye a algunas industrias por desconectarse del sistema eléctrico en caso de necesidad, se celebrará entre el 14 y el 18 de noviembre, tal como publicó ayer el BOE.

En la puja para 2017 se subastarán de 5 y 90 megavatios (MW) por una potencia total de entre 2.060 MW y 3.140 MW, unos precios de salida inferiores a los del año pasado.

«Los precios de salida, tanto de los bloques de 5 como los de 90 han bajado, creo que esta subasta está convocada simple y llanamente para ahorrar dinero, y eso a nosotros nos va a afectar negativamente», ha criticado Gómez de la Uz, de CC OO.

En su opinión, lo único que puede salvar a la fábrica de Alcoa de Avilés es que haya más bloques de 90 MW, porque en ese supuesto habría una mayor compensación, pero, de lo contrario, «estamos fastidiados».

Para el presidente del comité de fábrica de la aluminera de San Balandrán, que da empleo directo a más de 400 personas, «da la impresión de que el Gobierno no está por la labor de favorecer a la gran industria, eso está claro».

En cuanto a los planes de futuro de la multinacional del aluminio para sus plantas españolas, los sindicatos están a la espera de que se materialice el proceso de segregación en marcha, que culminará el próximo 1 de noviembre con la división de Alcoa en dos grandes empresas: Arconic, centrada en los productos más innovadores, y Alcoa, donde se ubicarán la producción de aluminio primario.

Posible venta de las plantas

En todo este proceso de segregación, Alcoa ha realizado diferentes desinversiones para reducir la capacidad de producción de aluminio primario, bien mediante el cierre de refinerías o mediante la venta de plantas a terceros, opción que no se descarta para las tres plantas españolas y donde se encuentra en conversaciones con Atlas Capital para cerrar la operación.

Desde que el pasado mayo se conocieron estas gestiones, desde el comité de empresa siempre se aseguró que cualquier operación sería inviable sin conocerse la subasta eléctrica. El hecho que se despeje la duda el próximo mes de noviembre contribuirá a aclarar el futuro de las instalaciones de Alcoa en Avilés.

Ello no impide que los sindicatos siempre se hayan mantenido muy críticos con el sistema de subasta por diferentes razones. De entrada, la periodicidad anual impide la planificación a largo plazo en un negocio donde las inversiones son millonarias. Además, en las convocatorias anteriores, siempre se ha considerado escaso el número de paquetes de 90 MW, los que necesitan las empresas con mayores consumos.

El problema radica en empresas con grandes consumos, como Alcoa, deberán pujar por los paquetes de 5 MW, donde también participan compañías con menores consumos. Estas pueden asumir mayores bajadas que las de Alcoa, con lo que los grandes consumidores quedarán penalizadas.

Este año, además, los precios de salida de los paquetes se reducen respecto a los de 2015, un 9% en el caso de los lotes de 90 MW, con lo que los ingresos que recibirá la empresa serán menores, ya que la subasta se realiza a la baja. Las empresas participantes reciben ese dinero como compensación ante el posible corte en el suministro de energía para poder mantener el conjunto del sistema.