El Comercio

Pedro Mondelo, ayer en Avilés.
Pedro Mondelo, ayer en Avilés. / MARIETA

«El objetivo debe ser que un trabajador tenga más salud al salir que al entrar»

  • «Si una empresa quiere estar entre las mejores, debe incluir en su ADN la seguridad, la ergonomía», asegura en el congreso nacional que se celebra en Avilés

  • Pedro Mondelo Profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña

Profesor en la Universidad Politécnica de Cataluña, donde dirige el Centro de Investigación para la Mejora e Innovación de las Empresas (CERPIE, por sus siglas en catalán), participó ayer en el Congreso Nacional de Ergonomía reflexionando sobre la aportación de la salud laboral a la competitividad de las empresas y su valor estratégico.

Ya se han superado los veinte años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. ¿Ha cambiado la mentalidad del país?

Sin duda. Otra cosa son como valoramos los resultados. Ahora mismo tenemos un rebote de la accidentabilidad. Pero los trabajadores cada vez están más concienciados de que la prevención es un elemento básico. Los empresarios saben que deben manejarla como un elemento de competitividad, no como un puro de gasto. Y todos hemos aprendido que trabajar no es perder la salud en el trabajo.

¿A qué se debe ese rebote citado, es por la crisis económica, la reducción de costes y aumento de la precariedad que denuncian los sindicatos?

Es una cuestión más compleja. En el mundo las cosas no suelen ser unívocas. Suelen ser cuestiones de redes y tensores. Sabemos que cada vez que mejora el ciclo económico se incrementa la accidentabilidad. Está más que comprobado. Pero hay muchas variables. Una de ellas es la precariedad, que potencia la accidentabilidad y la accidentabilidad grave.

Ha comentado que el empresariado asume la seguridad laboral como un factor de competitividad.

Al principio de la Ley de Prevención, los empresarios lo asumieron como un impuesto más. Pero en estos veinte años la empresa ha cambiado radicalmente y ahora entiende que no se puede producir calidad sin puestos de trabajo de calidad. Ahora se analizan las ventajas de no tener accidentes.

¿Cuáles son?

No sólo es una cuestión de imagen de empresa. Afecta al número puro y duro. Cada vez somos conscientes de que la reducción de accidentes o incidentes mejora la productividad. Los productos estarán más pensados, mejor diseñados y con mejor proyecto. Al final, te conviertes en una empresa competitiva. Si simplemente vas a cubrir o copiar de los demás, lo tienes muy complicado en un mundo tan complejo como éste.

Ese empresario busca su mercado con calidad, no por costes.

Hoy en día, el reducir costes como elemento estratégico es una barbaridad que estamos sufriendo en múltiples empresas. Siempre tendrás a alguien que lo hace más barato que tú porque produce en otro país donde la ausencia de presiones sindicales no le obligan a tener requerimientos sociales. O no le hacen un control sobre el medio ambiente. Siempre habrá alguien que produzca más barato. Por eso la única manera de hacerlo bien es fijarse en la calidad y los beneficios que aporta tu producto. Para eso necesitas trabajadores que, desde abajo hasta arriba, estén implicados y aporten un plus de calidad. Sólo así una empresa puede subsistir. De lo contrario, acaban rebajando hasta que desaparecen.

¿Cuáles son los valores clave de la empresa del futuro?

La seguridad, la ergonomía. Son conceptos básicos que deben estar en el ADN de una empresa que quiera perpetuarse. Si una empresa quiere estar entre las mejores debe incluir en su ADN todo lo que tiene que ver con la salud de los trabajadores. Tenemos que ir a empresas donde su objetivo sea que los trabajadores tengan mejor salud al salir que al entrar.

¿Es posible?

En una empresa se pueden controlar variables que, en una casa, son más complicadas. Desde la alimentación hasta la actividad. Hay casos reales. Las grandes empresas están en esa línea. Una empresa más saludable evita bajas. Es el paradigma de la nueva empresa. En Holanda, en el 50% de los trabajadores van a trabajar en bicicleta, en Alemania el 30 y pico. Aquí vamos a esas cuotas.

¿Se puede asumir en España?

Por supuesto. Hablamos de una juventud que vive en unos parámetros de globalización. Todos accedemos a lo mismo y queremos lo mismo. Ya no hay un trabajador español o marroquí. Las redes han generado un mundo global donde todos queremos lo mismo. La empresa puede cerrar, pero tu salud te acompañará toda la vida.