El Comercio

El factor humano en losaccidentes de transporte

Participantes en la segunda jornada del Congreso Nacional de Ergonomía en el hotel NH Collection Palacio de Avilés.
Participantes en la segunda jornada del Congreso Nacional de Ergonomía en el hotel NH Collection Palacio de Avilés. / JOSÉ PRIETO
  • Los expertos del Congreso de Ergonomíaanalizan las causas técnicas y emocionales

La influencia de factores humanos en los accidentes aéreos y ferroviarios fue uno de los temas abordados ayer en la segunda jornada del décimo Congreso Nacional de Ergonomía que se celebra en los salones del Hotel Nh Palacio de Avilés. Un tema «complejo», como definieron las ponentes ya que en ningún caso un accidente «se produce por un sólo motivo, sino por la existencia de varios factores», según comentaron tanto Pilar Calvo, directora de Investigación y Proyectos del Instituto de Investigación en Seguridad y Factores Humanos, y Adela González, del Centro Universitario de Defensa y presidenta de la Asociación Española de Psicología Aeronáutica.

En el caso de la aviación, González comentó que «entre el 70 y el 80% de los accidentes son por un factor humano», si bien en cualquier fallo siempre se concatenan diferentes eslabones. «Se adoptan medidas, pero la parte humana siempre es la más débil», recordó Adela González.

El esfuerzo en prevención es constante, como lo demuestra la incorporación a los simuladores aeronáuticos de los efectos de fatiga una vez que se comprobó su influencia en el pilotaje. «Nunca un accidente se produce por un solo error, hay una suma de causas», subrayó. El grado de nivel de desarrollo tecnológico provoca que, ahora los esfuerzos se centren en el factor humano. «Es el reto», afirmó.

Una actitud que también sucede en el mundo ferroviario, según explicó Pilar Calvo, que incidió en la necesidad de investigar sobre el factor humano en los accidentes ferroviarios. «El 80% de los accidentes ferroviarios se debe al factor humano, pero se frivoliza con ellos. Es necesario conocerlos bien para poder integrarlos en el sistema de prevención», comentó.

Calvo recordó que «para la sociedad, los accidentes ferroviarios son cada vez menos tolerables y demanda más información y transparencia para conocer las causas».

Seguridad en los viajes

No faltó un acercamiento al mundo del transporte por carretera, en concreto el urbano. Miquel Mira, de la dirección de Salud Laboral y Seguridad de Transportes Metropolitanos de Barcelona, presentó la realidad de la ciudad condal con una flota de 1.000 autobuses y 3.000 conductores.

Mira aludió a la Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo que, para el conjunto del sector del transporte, señaló que el 14% de los trabajadores había sufrido una agresión en un sentido amplio y un 6% había sido agredido físicamente. En el transporte de Barcelona, las agresiones físicas alcanzaron un 8% y las amenazas un 10% .

A partir de ahí, se aplicaron una serie de medidas, con inversiones, cambios organizativos, formación y mejora de la comunicación. «En tres años hemos pasado de 44 agresiones a 20/25. Es una cifra alta y tenemos que seguir reduciéndola, pero nos indica que vamos en la línea correcta», afirmó.

El simposio abordaron otras cuestiones, como el siempre complejo mundo de las emociones. Un terreno alimentado para el debate que favorecieron ponencias como la de Marino Martínez, presidente de ErgoAragón, que criticó los modelos que defienden que en las organizaciones debe existir alegría y felicidad. «No hay que controlar el aspecto emocional, dejemos que aflore la tristeza o la rabia, porque indican que algo va mal», comentó. Martínez desmontó la teoría de que esa tristeza era un riesgo «porque un riesgo siempre supone consecuencias negativas y una emoción negativa puede tener consecuencias positivas», reflexionó.

Hoy sábado, 15 de octubre, el Congreso vivirá su tercer y último día con la presentación de las comunicaciones libres y conferencias sobre la ergonomía de la conducción. También se celebrará una mesa redonda sobre la accesibilidad de los sistemas de transporte.