El Comercio

Raquel Ruiz vuelve a arremeter contra Somos por su postura con los impuestos

La concejala de Hacienda, Raquel Ruiz, volvió a arremeter ayer contra Somos por su postura ante la propuesta de ordenanzas fiscales para el próximo ejercicio y consideró que «cada día que pasa se confirma que Somos no tiene un objetivo de crecimiento de ciudad. Es algo evidente que no se desprende únicamente de la negociación de las ordenanzas fiscales, sino que puede aplicarse a su acción política del último año».

Opinó que el trabajo del nuevo partido en el Ayuntamiento en este tiempo se ha centrado «en los procedimientos administrativos y en buscar la manera de ganar protagonismo descalificando y buscando el espectáculo mediático». Ruiz consideró que «está muy bien hacerse fotos con una lupa de plástico o dedicar los días a velar por la apertura y el cierre de los expedientes, pero eso no aporta nada a los ciudadanos, no soluciona sus problemas».

Contrapuso esa labor política de Somos a la del resto de los grupos municipales, recordando que ha sido posible este año cerrar un acuerdo sobre las ordenanzas fiscales con ellos, frente a la negativa de la formación morada. «El resto de grupos municipales hemos trabajado para alcanzar un acuerdo plural, que sume y que sea beneficioso para Avilés. Somos ha preferido estancarse en una propuesta que limita nuestro presupuesto y que carece de estrategia de desarrollo económico», indicó.

La concejala de Hacienda defendió ese acuerdo porque permite al Ayuntamiento «disponer de los recursos necesarios para afrontar las necesidades de gasto público de nuestra ciudad». Y en este sentido dijo sorprenderle la postura de Somos que piden bajadas de impuestos y a la vez incremento del gasto público. «No me extrañaría que a la hora de debatir el presupuesto del año que viene reclamen incrementos en las ayudas o en otras partidas, algo incompatible con la merma de ingresos que ahora defienden», aventuró.

Finalmente, señaló que «apelar públicamente a la redistribución de la riqueza a través de un impuesto local como es el IBI, penalizando para ello la generación de riqueza que proporciona la industria avilesina en el empleo y en el crecimiento económico de nuestra ciudad, es demagogia pura y dura».