El Comercio

La Rula de Avilés recupera a Ramón Álvarez como gerente tras la dimisión de Caunedo

Alfredo Caunedo y Ramón Álvarez.
Alfredo Caunedo y Ramón Álvarez. / Marieta
  • El consejo de administración justifica la persona elegida para el relevo como «una forma de evitar un vacío de poder»

  • El actual gestor deja el cargo por sorpresa ocho meses después de su contratación

La sorpresa se apoderó ayer en el sector pesquero al conocerse el cese, a petición propia, del gerente de Nueva Rula de Avilés, Alfredo Caunedo García, y su sustitución por Ramón Álvarez, actualmente en la plantilla de una empresa del sector, y que fue su antecesor en el puesto. La noticia se conocía tras la reunión del consejo de administración de Nueva Rula de Avilés.

Ramón Álvarez había dimitido como gerente de Nueva Rula de Avilés en octubre del año pasado. En ese momento, explicaba su marcha por la necesidad de «acometer nuevos proyectos profesionales», si bien en el sector pesquero se vinculaba su decisión con la macroinspección fiscal que terminaba en abril de este año con un acuerdo de conformidad para abonar a Hacienda 1,2 millones de euros, además de múltiples inspecciones a diferentes empresas, desde armadores a comercializadores y minoristas. La situación alimentó el enfrentamiento de Ramón Álvarez con otros sectores del complejo pesquero, especialmente algunos armadores.

La contratación de Alfredo Caunedo García, que ayer no quiso realizar declaraciones, se conoció el pasado enero, incorporándose en febrero. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Oviedo, fue seleccionado en un concurso público con quince aspirantes. Su nombramiento sorprendió por carecer de vinculación en su carrera profesional con la pesca. Ese dato sirvió para que desde la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas se asegurase que el elección se había producido «a dedo», rechazando otros perfiles con experiencia en el sector.

El presidente del consejo de administración de Nueva Rula de Avilés y de la Autoridad Portuaria de Avilés, Santiago Rodríguez Vega, aseguró ayer que el propio Caunedo le comunicó «a finales del verano» la decisión de dejar la gerencia. Aunque Rodríguez Vega no facilitó más datos, ayer se reconocía en su marcha las dificultades propias para acceder al sector en un año marcado por la caída de las descargas y los problemas derivados de la inspección fiscal. Los armadores no confían en la gerencia de la rula y Alfredo Caunedo no logró encauzar las relaciones.

Fuentes consultadas por este periódico aseguran que su gestión fue buena en aspectos financieros, donde mejoró condiciones de financiación y de organización económica, pero que no logró romper la barrera con los armadores.

No obstante, más que la marcha de Caunedo, la sorpresa para el sector fue ayer la elección de Ramón Álvarez como relevo. Santiago Rodríguez Vega explicaba la decisión del consejo de administración de Nueva Rula de Avilés como «una manera de evitar el vacío de poder» y también defendía el nombre de Ramón Álvarez, incluso sobre otras opciones, como contratar a otro candidato del proceso de selección en el que había sido elegido Caunedo.

«Yo no eché a Ramón Álvarez. Se fue porque, en ese momento, se encontraba muy presionado. Pensé en él porque es una persona que conoce el sector y el mundo de la rula. Ahora, que ya no tiene esa presión, aceptó volver», aseguró el presidente de Nueva Rula. Rodríguez Vega también defendió la gestión de Álvarez en la inspección fiscal recordando que «él no fue el culpable del dinero negro. Sabe cómo funciona el mundo de la rula y trató de poner orden en su momento», afirmó.

Aunque es innegable el conocimiento del sector pesquero de Ramón Álvarez, además de su intento de modernizar y potenciar la lonja avilesina, lo cierto es que en la actualidad su nombre no despierta muchas simpatías entre un buen número de armadores que permanece en el puerto de Avilés. Algunos de ellos lo responsabilizan directamente de la inspección sufrida por no haberles advertido al inicio de los trabajos de Hacienda.

La Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas rechazaba ayer su el nombramiento, que califican de «irresponsabilidad y conducta negligente». La Cofradía cuenta con el 33% del capital de Nueva Rula de Avilés, si bien sus consejeros dimitieron este año después de que se firmase en conformidad el acta de inspección de la Agencia Tributaria.