El Comercio

Raquel Ruiz, en su despacho del Ayuntamiento de Avilés.
Raquel Ruiz, en su despacho del Ayuntamiento de Avilés. / MARIETA

«Aplicamos el tipo del IBI necesario para no tener que introducir recortes»

  • Raquel Ruiz Concejala de Hacienda

Raquel Ruiz abordará este mes de octubre su segundo debate presupuestario sobre las ordenanzas fiscales donde todo apunta que logrará un mayor respaldo que en 2015. En la siguiente entrevista desvela las claves de las negociaciones y la situación económica del Ayuntamiento.

¿Cómo resume el objetivo de estas ordenanzas fiscales?

Nuestra propuesta era bastante clara. Conseguir mantener el equilibrio presupuestario sin que los impuestos a los avilesinos subieran mucho. En el marco presupuestario se estableció un crecimiento entorno al 2,2% de los presupuestos. A partir de ahí se hicieron los números. Nuestro objetivo era conseguir ingresos por importe de 15,7 millones para asegurar los proyectos existentes.

¿Cómo se traduce en el caso del IBI?

Vimos que el tipo local debía fijarse en el 0,7 ó el 0,715. Si bajamos de ese tipo, no lograríamos los ingresos necesarios. También expliqué la situación de otras administraciones pues, posiblemente, tendremos menos transferencias del Estado. Ahora mismo estamos en una situación delicada en España y están pendientes unos importantes recortes que no sólo afectarán al Gobierno central, también al resto de administraciones. Fue algo que explique a todos los grupos, junto con la situación del presupuesto. Todos lo entendieron menos uno.

Pero el próximo año, el IBI -la contribución- aumentará.

Hay que entender el contexto en que se produce. El gobierno central realiza una revalorización del valor catastral de todos los bienes e inmuebles de la ciudad, con lo que su valor aumentará y se incrementa la base sobre la que se calcula el impuesto. No fue una medida establecida a nivel local, fue impuesta. Lo que hemos hecho es tratar de amortiguarla. Hemos logrado un acuerdo con los demás partidos para establecer un tipo local del 0,71 que supondrá una subida del 3% del recibo. Si no se lograse ese acuerdo, todos los recibos del IBI subirán un 6,8%.

En un momento, la negociación del tipo parecía una subasta a la baja.

Obviamente no podíamos dejarlo a cero porque hay necesidades presupuestarias. Hemos intentado suavizar esa subida del valor catastral y poner un nivel que asegure el equilibrio del presupuesto. Por debajo del 0,71 no tendríamos los ingresos que necesitamos y habría que introducir recortes.

Somos planteó un tipo menor y aseguraba que subirían los ingresos.

Su actitud en la negociación me sorprendió. Desde el principio llegaron con frases prepotentes, asegurando que iba a ser una negociación difícil. Cuando nunca fue nuestra intención tener una negociación difícil. Me reuní con todos los grupos y, por ejemplo, de Izquierda Unida, de cinco propuestas asumimos cuatro. Somos no, venían a imponer su propuesta y, antes de que la respondiera, ya la incluían como enmienda a una ordenanza fiscal que aún no existía. Se evidencia que sólo querían tener protagonismo, que su propuesta fuese la estrella de las propuestas y no lo es, ni mucho menos.

¿Por qué?

No cumple el nivel de ingresos que necesita el Ayuntamiento. Es algo que no dicen. Me sorprende que quien defienda la nacionalización de los servicios, lo primero que atacan son los ingresos necesarios para mantener el gasto público. Su propuesta no sólo no garantiza los ingresos, sino que carece de estrategia económica. Y nosotros la tenemos.

¿Cuál es?

Avilés tiene un gran problema de desempleo. Tenemos una población joven y unas tasas de paro por encima de Asturias. Tenemos que incrementar el potencial económico y mantener el gasto social. Nuestro principal atractivo es el crecimiento industrial, la capacidad de atraer emprendedores y nuevas empresas. La gran industria avilesina ha permitido que, desde el inicio de la crisis industrial, se haya generado más empleo en la ciudad que en otras ciudades. Ahí tenemos un foco importante.

¿Es el 4% de contribuyentes a los que quiere gravar Somos?

Es lo que dicen. Ahora mismo, Avilés, siendo el 7% de la población asturiana tiene el 36% de las naves industriales de la región. No vale decir un número sin saber lo que hay detrás: ArcelorMittal, Saint-Gobain, Talleres Daniel Alonso, Aceros Avilés... Empresas muy grandes y muy potentes que generan un gran valor añadido. Penalizarlas ahora sería totalmente irresponsable.

Insisto, Somos asegura que con su propuesta aumentan los ingresos.

Es un aumento de 50.000 euros respecto a los ingresos del año pasado. Pero no son suficientes para las políticas municipales. Nosotros hablamos de un ingreso presupuestario del 2,2% para atender las necesidades de Avilés. ¿Cómo cubrimos las necesidades de la ciudad?

¿El acuerdo con el PP lo convierte en un interlocutor privilegiado?

El acuerdo con el PP es clave para sacar las ordenanzas, pero también contamos con el apoyo de otros partidos. Hemos aceptado propuestas de IU muy significativas, como aumentar la tasa de los cajeros automáticos de manera significativa, o el recargo a las viviendas vacías de los bancos. Nuestra intención era alcanzar un acuerdo con todos, no se excluye a nadie.

Se había comprometido a que no hubiese más reconocimientos de créditos, pero siguen apareciendo.

Aparecen porque la oposición seguía sin aprobar los que se encuentran pendientes. Hemos elaborado una instrucción de gestión del presupuesto para que se reduzcan en todo lo posible y se han reducido muchísimo. En junio, se llevaron y propusimos que se aprobasen para hacer borrón y cuenta nueva. La oposición no aceptó y volvieron al Pleno de julio, pero no nuevos, sino los mismos. Ahí ya se aclararon las cosas.

¿Es necesario acudir al Consejo Consultivo como propone Somos?

No tiene mucho sentido, porque proponen llevar al Consultivo los reconocimientos ya aprobados y pagados el 20 de septiembre. Lo que piden es anularlos e ir al Consultivo. Es decir, que se pague de otra manera. Es un disparate. No sé lo que pasará. Si se estima, cuando lo vea el responsable verá que es algo pagado. A efectos prácticos no significa nada. Sólo ruido sobre un procedimiento normal, también de ayuntamientos donde gobiernan.

Aprobadas estas ordenanzas, ¿cómo queda la economía municipal?

Podremos cumplir con los objetivos del plan presupuestario 2016-19 y con ello podremos abordar los proyectos. Ahora mismo estamos en una buena situación económica desde los problemas de 2012-13. El objetivo es regresar a los niveles previos de 2012 para abordar los grandes proyectos.