El Comercio

Diecisiete jóvenes gitanas inician un pionero programa de inserción laboral

Lorena Villa se dirige a las participantes en el Programa Calí.
Lorena Villa se dirige a las participantes en el Programa Calí. / MARIETA
  • A lo largo de siete meses trabajarán la autoestima y la motivación personal y para el empleo

Son diecisiete y apenas un par de ellas tienen alguna experiencia laboral. Es cierto que son jóvenes, porque ninguna llega a los 35 años, pero les ocurre que, además de la crisis, que ha dificultado el acceso al empleo a toda la población, ellas tienen otro handicap: son gitanas. «Es muy complicado, te cansas de echar currículum pero no te llama nadie», cuenta Sulen Montoya, una de las mujeres que participa en el 'Programa Calí. Por la igualdad de la mujer gitana en Avilés', que arrancó ayer en la Escuela de Emprendedoras.

Allí irán dos mañanas a la semana hasta el día cinco de abril, y a lo largo de todo este tiempo se intentará motivarlas, dotarlas de autoestima para que salgan con más ganas a buscar un trabajo. «En realidad este es un paso prelaboral, en el que buscamos que se interesen en mejorar su formación», señala la monitora de esta actividad, la agente de igualdad Lorena Villa.

La mayoría ni siquiera han terminado la etapa secundaria, y buscan trabajos de limpiadoras, cajeras o cuidadoras, donde se dan de bruces contra un muro una y otra vez. «Hay mucha discriminación», asegura Marta Montoya. Una discriminación que se han encontrado, por primera vez, al intentar acceder al mercado laboral. Durante los próximos meses se les intentará dar herramientas para combatirla, a base de grandes dosis de autoestima y motivación personal.

El programa consta de varias partes, y a esta primera de empoderamiento le siguen otras de motivación para el empleo, nuevas tecnologías y participación social. Ha comenzado a impartirse en Avilés, además de en otras 27 ciudades españolas, como un proyecto piloto para intentar integrar a este colectivo de mujeres jóvenes gitanas que se ven sin salidas. Habrá sesiones grupales, pero también se llevará a cabo un trabajo individual con cada una de ellas para atender a sus necesidades específicas.

Coordinado por la Fundación Secretariado Gitano, ha sido esta entidad la que se ha encargado de captar a una parte de las participantes, mientras que otras llegan derivadas de los Servicios Sociales Municipales. La financiación llega del Fondo Social Europeo, y se cuenta también con la participación de La Caixa, el gobierno estatal y el Ayuntamiento de Avilés, de donde proceden buena parte de las seleccionadas, además del de Corvera, donde también residen varias.

«Los gitanos siempre lo hemos tenido muy difícil, y ahora con la crisis todavía más», lamentan. Ahora tienen unos meses para comenzar a romper esas barreras, decidir qué quieren hacer en la vida y formarse o lanzarse a buscar trabajo con más seguridad en sí mismas y con las ideas más claras de cómo hacerlo.