El Comercio

En España hay cinco millones de perros y gatos

La veterinaria Raquel de Llano, ayer, durante un momento de su conferencia.
La veterinaria Raquel de Llano, ayer, durante un momento de su conferencia. / MARIETA
  • La segunda conferencia del ciclo sobre Animales de Compañía del Aula de Cultura de LA VOZ repasó los fallos más comunes de los propietarios

  • La veterinaria Raquel de Llano asegura que ha visto a animales autolesionarse «por sentirse solos»

La Sala de Conferencias del Centro de Servicios Universitarios de Avilés se preparó ayer para acoger la segunda conferencia del ciclo 'Animales de Compañía' del Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, coordinada por Armando Arias y patrocinada por Cafés Toscaf. La ponente, la veterinaria ovetense Raquel de Llano, ofreció un testimonio en primera persona construido a raíz de los múltiples casos de tenencia irresponsable a los que se ha tenido que enfrentar como profesional. Quiso titular su charla 'Tenencia responsable de animales de compañía', pero, en sus propias palabras, «no se puede hablar de responsabilidad sin hacerlo primero de irresponsabilidad».

De Llano pudo hablar también desde varias perspectivas geográficas, ya que ha ejercido tanto en Asturias, donde trabaja actualmente, como en Barcelona y en las costas mediterráneas, zona que presenta un clima totalmente distinto y que «influye mucho en los animales y en las enfermedades e infecciones que estos puedan desarrollar». Antes de sumergirse en consejos y guías sobre la tenencia responsable, la veterinaria hizo retrospectiva de la situación actual de los animales de compañía en España, país que ya presenta un 47,8% de los hogares con mascotas, lo que se traduce en casi cinco millones de perros y gatos, sin contar otras especies como aves, peces, hurones o reptiles.

«Los perros siguen ganando por goleada y hemos asistido a una tímida bajada de los gatos, pero el resto va por rachas, ahora por ejemplo no están tan de moda los hámsters y las tortugas como antes», comentaba De Llano. Precisamente estas modas son unos de los motivos que pueden derivar en abandono, ya que detrás se suele esconder una compra o incluso una adopción repentina sin meditación previa de las consecuencias. La veterinaria ilustró este caso con dos ejemplos de animales considerados 'exóticos': las Tortugas de Florida y los Cerdos Vietnamitas. «Ambas especies pueden llegar a alcanzar tamaños desproporcionados, por citar una de las innumerables razones por las que no se deberían tener en un hogar», aseguró. El problema para la sociedad en general, más allá del abandono, es la proliferación de estas especies en un hábitat que no es el suyo, pero que puede llegar a dañar seriamente los ecosistemas locales y la fauna autóctona.

En cualquier caso, las cifras de abandono de animales domésticos en España durante el último año son escandalosas. Contando sólo los perros y gatos, se contabilizaron un total de 137.000 animales abandonados. Por si este número no fuese propiamente alarmante, hay que apuntar que sólo un 44% de estos animales encontró una segunda oportunidad en un hogar de acogida; el 14% aún sigue en la protectora y el 42% fue sacrificado.

La solución para comenzar a reducir drásticamente estas cifras, según Raquel de Llano, pasa por tener en cuenta todos los factores posibles antes de decidir tener una mascota. «Hay que valorar la vida media del animal, el espacio que necesita, el tiempo que le podemos dedicar y nuestras posibilidades económicas, entre otras muchas cosas», resumió. Mantener a un perro durante un año, teniendo en cuenta que no haya ningún tipo de imprevisto de tipo médico, tiene un coste medio de 800 euros, a lo que hay que sumar el valor del tiempo que hay que dedicarle al animal. «He tratado casos en los que la mascota se autolesionaba sólo para llamar la atención de su dueño, que le dejaba todo el día solo en el jardín», desveló la profesional.

Por último, De Llano recalcó la importancia de la medicina preventiva, que pasa por vacunar, desparasitar y esterilizar, con especial hincapié en esta última, ya que de las tres es la menos 'popular', pero puede adelantarse igualmente a la cura de múltiples enfermedades.