El Comercio

La mujer herida en la avenida de Fernando Morán permanece muy grave en el HUCA

El vehículo fue retirado por la grúa municipal desde el lugar en el que estaba aparcado.
El vehículo fue retirado por la grúa municipal desde el lugar en el que estaba aparcado. / NAVAL
  • El conductor del vehículo se encuentra en libertad después de huir del lugar del accidente y afrontará un máximo de seis delitos penales

Cándida Rodríguez, conocida familiarmente como Candi, permanece ingresada en estado muy grave en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) después de que el pasado lunes por la noche resultase herida en la calle Fernández Morán en un accidente de tráfico.

Tras ser atendida en el lugar, fue conducida al Hospital Universitario San Agustín donde, al confirmarse un traumatismo craneoencefálico, entre otras lesiones, fue trasladada al HUCA, donde permanece en situación muy grave y evoluciona favorablemente. Candi Rodríguez es la dueña de El Café de Candi, situado en la calle Españolito y es una persona muy apreciada por los vecinos de la zona.

La Policía Local responsabiliza de los hechos a M. A. G. F, de 42 años de edad, y que en la noche del pasado lunes fue detenido en su domicilio después del accidente. M. A. G. F. conducía un Peugeot 207 que circulaba a gran velocidad por la avenida de Severo Ochoa. Al llegar a Fernando Morán perdió el control del turismo, colisionando con una farola y el semáforo que, al caer, hieren a Candi Rodríguez.

El conductor, sin embargo, continuó su marcha. Minutos después, la Policía Local localizaba el turismo estacionado en la plaza de Donantes de Sangre. A través de la matrícula, sabían la dirección de su domicilio, donde se encontraba. Al acudir los agentes a buscarlo, M. A. G. F. se negó a acompañarles, oponiéndose hasta el punto de tener que usar la fuerza. Ya en las dependencias de la Policía Local se negó a realizar la prueba de alcoholemia, aunque los agentes señalaron en el atestado que presentaba síntomas evidentes de abuso de alcohol.

Ahora afrontará un proceso penal donde se le responsabilizará de hasta un máximo de seis presuntos delitos en función de las diligencias: contra la seguridad del tráfico por conducir bajo los efectos del alcohol, un presunto delito de conducción temeraria; negativa a realizar la prueba de alcoholemia; lesiones graves por imprudencia, omisión del deber de socorro y resistencia a la autoridad. Por otra parte, a las seis de la mañana de ayer, agentes de la Policía Nacional trasladaban a la Policía Local a J. F. F, de 26 años de edad, detenido en la calle de Gutiérrez Herrero cuando conducía de manera anómala. En la prueba de alcoholemia, cuadriplico la tasa normal, por lo que se le imputó un delito contra la seguridad en el tráfico.