El Comercio

Isabel Zurita durante la realización de uno de sus trabajos.
Isabel Zurita durante la realización de uno de sus trabajos. / LVA

Tinta para esconder las secuelas del cáncer de mama

  • La artista Isabel Zurita quiere llegar a más mujeres con sus tatuajes reconstructivos

  • «No todo el mundo puede costeárselo, pero no por ello se es menos merecedor de recuperar la autoestima», afirma sobre su vocación solidaria

Isabel Zurita continúa afrontando cada día su trabajo como tatuadora reconstructiva con las mismas ganas con las que se decidió a comenzar su labor solidaria hace ya más de diez meses. La artista local, que tampoco ha dejado su labor como profesora de pintura para jóvenes, se dio cuenta el año pasado de la carencia de profesionales que ayudasen a superar sus complejos a una sociedad sometida a cientos de presiones estéticas inalcanzables para la gran mayoría. Así, la pintora se embarcó en un negocio revolucionario que ya ha ayudado a un notable número de personas.

Aunque su cometido abarca decenas de modalidades, entre las que destacan el sistema de tatuado 'pelo a pelo' para los casos de alopecia o la cobertura de cicatrices y marcas, este mes la artista ha decidido centrarse en la difusión de una de ellas: la reconstrucción de areolas mamarias. Con motivo de la celebración del Día Mundial del Cáncer de Mama, que tiene lugar durante el día de hoy, Zurita se puso en contacto el mes pasado con la delegación asturiana de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) con el objetivo de llegar al máximo número posible de afectadas que podrían estar interesadas en sus servicios.

«Parece algo secundario, pero es increíble lo que puede llegar a ayudar a nivel psicológico a una superviviente», comenta la tatuadora. Siguiendo con la 'política de empresa' que estableció desde el comienzo de su actividad, Zurita recalca que su cometido es «ayudar al máximo número de personas y ver la sensación de satisfacción reflejada en sus caras» y no beneficiarse económicamente, por lo que ha creado una especie de círculo solidario en el que cada cliente aporta lo que verdaderamente puede. «Soy consciente de que no todo el mundo puede costearse el precio real de un tatuaje de estas características, pero no por ello se es menos merecedor de recuperar la autoestima», añade.

El cáncer de mama continúa siendo el tipo de tumor maligno más frecuente entre las mujeres. Sólo en España se diagnostican cerca de 22.000 nuevos casos al año, en los que una pronta detección asegura prácticamente el 100% de posibilidades de superación gracias a los avances médicos. Las mujeres que se enfrentan a esta dura enfermedad, tienen que superar un proceso muy fatigoso en el que la mezcla de temor y desinformación está presente desde el primer momento. Por este motivo, este tipo de iniciativas solidarias también son importantes para ayudar a que las afectadas sepan que hay soluciones para recuperar una gran dosis de normalidad en sus cuerpos tras la afección.