El Comercio

Estrella Sánchez, ayer en Avilés.
Estrella Sánchez, ayer en Avilés. / JOSÉ PRIETO

«Es difícil salir de la rueda de la vivienda social»

  • «La crisis ha aumentado los impagos de los alquileres, pero tratamos de dar facilidades para afrontar la deuda»

  • Estrella Sánchez González Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid

La Agencia de la Vivienda Social de la Comunidad de Madrid gestiona un inmenso parque de 23.000 pisos en los que, en muchos casos, residen familias en situaciones complicadas o que se complican en un determinado momento. El impago de alguna mensualidad o la interrupción de los abonos, no es una situación que les resulte extraña. Ayer, en las Jornadas de Gestores Públicos de Vivienda, la subdirectora general de Administración, Estrella Sánchez, explicó los pasos que siguen para darle solución.

¿Cómo ha afectado la crisis a los impagos de los alquileres de las viviendas sociales?

Estamos teniendo más casos, sobre todo de gente que pierde su empleo y, de pronto, se ve incapaz de afrontar los pagos.

¿Qué margen se da? ¿En qué momento saltan las alarmas?

En el momento en el que se dejan de pagar tres recibos. En ese momento comenzamos a preocuparnos, sobre todo en casos en personas que siempre han pagado la renta y, de repente, dejan de pagarla. Ahí se detectan situaciones de posibles bajadas de ingresos en la familia.

A partir de ahí, ¿cómo actúa la agencia?

Cuando hay una deuda ponemos en marcha un plan de fraccionamiento de deudas. Nos ponemos en contacto con la familia, se les envía una carta y, a raíz de eso, las familias suelen acudir a nosotros. Les proponemos ese fraccionamiento o, si no, se puede solicitar una reducción de renta en el caso de que, efectivamente, haya menos ingresos.

¿Los inquilinos no acuden a la agencia antes de dejar de pagar?

No. Hay de todo, pero en general, suelen esperar a recibir una carta.

¿Tienen que ser muy insistentes?

En algunos casos hay que enviar varias cartas y contactar con las familias por otras vías. Somos insistentes porque existe esa posibilidad de solicitar la reducción del alquiler para no seguir acumulando deuda.

¿Suele llegarse a una solución?

En algunos casos sí y en otros no. Hay que hacer mucho seguimiento con las familias y hay de todo. En el último extremo ya hay que tomar medidas legales.

Para las familias desahuciadas la solución suele ser acudir a la vivienda pública, pero, ¿qué se hace cuando estas personas ya están en una vivienda social?

Seguir trabajando para que puedan pagar y para que pongan al día la situación económica. Tratamos de dar todas las facilidades posibles.

¿Ha aumentado el parque de viviendas públicas con la crisis?

En realidad no demasiado, aunque sí se han seguido desarrollando algunas promociones.

¿Y la demanda?

Eso sí. Aunque en los últimos años está siendo bastante constante.

¿Ha cambiado el perfil?

No, es muy parecido. Y ocurre que el inquilino de vivienda protegida es un inquilino de larga duración. No se trata de situaciones temporales, como pueden ser las viviendas de emergencia. En muchas ocasiones primero los solicitantes son los padres, y luego vemos como vienen los hijos. No suele salirse de la rueda de la vivienda social.