El Comercio

Las residencias de El Nodo y El Villar inician el lunes la incorporación de ochenta mayores

La gerente del ERA visitó ayer las instalaciones.
La gerente del ERA visitó ayer las instalaciones. / JOSÉ PRIETO
  • La ampliación, que supone la contratación de 28 personas, reduce a la mitad la lista de espera para ingresar en centros públicos de la comarca

Los dos últimos centros del ERA abiertos en la comarca, El Nodo y El Villar, comenzarán el lunes la incorporación de ochenta nuevos residentes, cuarenta en cada uno de ellos. Este proceso de ampliación de las plazas residenciales necesitará varias semanas y, una vez finalizado a lo largo del mes de noviembre, supondrá que la lista de espera para ingresar en las residencias públicas de la comarca se reduzca a la mitad, pasando de los 160 demandantes actuales a ochenta.

La directora del ERA, Graciela Blanco, visitó ayer el centro de la calle Playa de San Balandrán en Avilés en la celebración de su tercer aniversario y recorrió la planta que se abrirá el próximo lunes día 24 para acoger a los cuarenta nuevos residentes que se sumarán a los 72 que tiene en la actualidad este equipamiento. En el caso de El Villar, en Piedras Blancas, el número de residentes pasará a partir del próximo lunes de los cuarenta que hay en la actualidad a ochenta.

A cada uno de los centros se incorporarán catorce nuevos trabajadores (trece auxiliares de enfermería y un diplomado en enfermería), según indicó la directora del ERA. Precisamente, una de las principales causas por las que hasta el momento ambas residencias no habían ampliado su número de plazas es por la imposibilidad de la administración de acometer contrataciones públicas. Este impedimento fue salvado el pasado mes de septiembre cuando se aprobó por parte del Consejo de Gobierno una modificación de la relación de los puestos de trabajo de Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA). Tras la tramitación administrativa, ahora se ha concluido el proceso de contratación a través de las bolsas de empleo para que el próximo lunes los nuevos residentes que vayan entrando en estos dos centros públicos puedan tener la atención necesaria.

La ampliación del número de plazas en estas dos residencias de la comarca no significa completar su capacidad. El Nodo puede llegar a albergar a 148 personas y, de momento, sólo hay 72 plazas habilitadas a las que ahora se suman cuarenta más, con lo que restarán 36 por asignar, para lo que de momento no hay fecha concreta en la Consejería de Derechos y Servicios Sociales. Por lo que se refiere a El Villar, el número de plazas es de 120, cuando concluya esta nueva fase de ampliación en noviembre serán ya ochenta los residentes y restarán otras cuarenta plazas por ocupar. Si el Principado pusiese en funcionamiento las plazas que todavía quedan vacías en ambas residencias, la lista de espera actual quedaría prácticamente reducida a cero.

El pasado mes de marzo, la consejera de Derechos y Servicios Sociales, Pilar Varela, ya había anunciado esta ampliación de las dos residencias con el objetivo de ejecutarla en otoño. En aquel momento había asegurado que en el Área III cuenta con 350 plazas públicas para alojamiento permanente, de las que sólo están habilitadas 194. Sin embargo, con el proceso que arranca el próximo lunes a finales de noviembre la cifra habrá subido a 274, lo que supondrá el 78% del total.

La residencia de Los Canapés es una de las que tiene las plazas completas. Por contra, en la comarca también queda pendiente aún de poner en marcha la zona residencial del centro de La Magdalena, que no depende del ERA. El complejo se abrió en el verano de 2014 con el traslado del servicio Atención Infantil Temprana desde el centro de salud del barrio, y posteriormente acogió a los mayores con Alzheimer del Centro de Día de la Casa del Mar, que ocupan la planta baja de inmueble. En el primer piso hay 44 plazas residenciales vacías, pendientes de que se defina quiénes serán sus destinatarios.

En un principio se había hablado de reservar La Magdalena para personas mayores con alguna discapacidad. Se llegó incluso a anunciar la apertura de una decena de habitaciones para personas con autismo, pero estos planes nunca llegaron a llevarse a cabo.

Crece la demanda

La directora del ERA destacó el progresivo aumento que viene sufriendo la demanda de este tipo de recurso público en los últimos años. Entiende que es fruto del envejecimiento de la población y también de la calidad que ofrecen los servicios públicos residenciales asturianos. Se espera concluir este año con un 25% más de solicitudes recibidas en el Principado que en el ejercicio anterior. «Es un recurso cada vez más valorado y aunque en este momento al abrir ochenta nuevas plazas residenciales estemos reduciendo la lista de espera a la mitad, en unos días esto puede no ser cierto porque hayamos recibido una decena de solicitudes para la comarca de Avilés», explicó Graciela Blanco.

En el objetivo del ERA y la Consejería de Derechos y Servicios Sociales de la que depende este organismo está que las residencias puedan alcanzar el cien por cien de su capacidad y reducir al máximo las listas de espera.

Las cifras de espera para acceder a centros dependientes del ERA corroboran las afirmaciones de su directora. En el momento en que se abría la residencia de El Nodo había en la comarca 157 personas esperando por una plaza en estos establecimientos, un año más tarde (en 2014) la cifra era de 211. La primera ampliación de la residencia de El Nodo que pasó de 57 a 72 plazas y la puesta en marcha de la residencia de Piedras Blancas implicó una reducción de esos números, pero con el paso del tiempo las cifras han crecido nuevamente hasta las 160 de la actualidad.

En el ámbito de influencia de Avilés se cuenta con más de seiscientas plazas residenciales en activo. Del mismo modo, los centros de día del área cuentan con cerca de 130 plazas, la mayoría de carácter público.

El centro de El Nodo abrió sus puertas en octubre de 2013. El objetivo inicial era que su puesta en funcionamiento se hubiera producido dos años antes, pero los rigores presupuestarios del Principado con la crisis económica retrasaron la conclusión de las obras. Además, se había previsto crear un 'centro de noche' que permitiría pernoctaciones esporádicas de personas no residentes pero acogidas a la Ley de Dependencia. La directora del ERA descartó ayer esta posibilidad y explicó que «nuestro objetivo es reducir las listas de espera lo más posible y abrir todas las plazas del centro, y en eso trabajamos».

Recordó que ya se contemplan en esta residencia, como en el resto de las de ámbito público, las estancias temporales para el respiro de las familias o durante las convalecencias médicas, «pero ofrecer ese servicio de pernoctaciones esporádicas supondría desviar algunas de las plazas a este uso y dejar de utilizarlas para los que necesitan una residencia permanente».

El Principado invirtió en la construcción del Centro Polivalente de Recursos de El Nodo 6,1 millones de euros y está dividido en cinco plantas, dos de ellas en semisótano, con una superficie total de 8.044 metros cuadrados.