El Comercio

La profesional intervino ayer en el Congreso de Enfermería.
La profesional intervino ayer en el Congreso de Enfermería. / MARIETA

«La comunicación entre paciente y cuidador es vital»

  • La enfermera Elvira Menéndez explica en Avilés el funcionamiento de su unidad pionera de asistencia y seguimiento a enfermos de alzheimer y familiares

La enfermera de Atención Primaria Elvira Menéndez Suárez fue la encargada de abrir ayer en el Centro de Servicios Universitarios la última jornada del congreso regional de Enfermería que acogía estos días la ciudad. En su taller 'Cómo mejorar la comunicación con el enfermo de alzheimer y su cuidador', esta profesional hizo un recorrido por su experiencia de más de 16 años al frente de una unidad pionera en Asturias y España, la del servicio de seguimiento a enfermos y cuidadores del Centro de Salud Natahoyo en Gijón.

«Este tipo de terapia no consume apenas recursos, pero el impacto positivo en los núcleos familiares es muy evidente», señalaba Menéndez. El alzheimer es el tipo de demencia más común del mundo; según los últimos datos publicados, afecta a un total de 48 millones de personas en todo el mundo y las previsiones para 2050 se disparan hasta los 106 millones de afectados. «Yo diría que es el tipo de afección más dañina que hay, porque los enfermos tienen una esperanza de vida de entre 5 y 20 años en unas condiciones muy extremas tanto para ellos como para su entorno», comentaba la profesional.

Con estas consideraciones, el programa de asistencia integral que dirige parece más que justificado. «Trabajamos sobre todos los aspectos referentes a la comunicación verbal y no verbal con el paciente y con su cuidador, que suele ser un familiar», explica. «Sé que a algunas personas les parecen temas superficiales, pero deben saber que las alteraciones de conducta son casi siempre causadas por problemas de comunicación», continúa. Menéndez aseguró que las claves que marcarán toda la enfermedad desde la manifestación de los primeros síntomas son la intervención precoz y el diseño y seguimiento del plan de cuidados.

Estos cuidados varían en función de la fase en la que se encuentre el enfermo. «Clínicamente, el alzheimer se categoriza en tres fases y lo ideal es actuar cuando el paciente se encuentra en la primera», apuntaba la enfermera. «Aunque la percepción social pueda confundir, los problemas en el lenguaje se manifiestan antes que en la memoria en la mayoría de casos», descubrió Menéndez. Por ello, es común la familiaridad con el concepto de 'amnesia' y el desconocimiento de otros términos como 'amimia' (incapacidad para hacer gestos o comprenderlos) o 'anomia' (dificultad para encontrar palabras).

«El cuidador acaba desesperado porque no se da cuenta de que la persona que tiene delante no puede comprenderle, estas son las situaciones que tratamos de evitar o mitigar en nuestra unidad», apostilló la experta, quien incluso reconoce que «los propios profesionales nos encontramos a veces desoyendo nuestros consejos porque es realmente difícil no perder la calma». Como consideraciones generales, Menéndez aconseja mantener un tono de voz controlado, establecer contacto físico y mirar siempre a la cara al enfermo de alzheimer.