El Comercio

Los vecinos y los políticos observan el colector roto.
Los vecinos y los políticos observan el colector roto. / MARIETA

El PP pedirá soluciones al gobierno para subsanar la mala urbanización de Brigadas Internacionales

  • Una barandilla suelta, un colector roto y problemas de alumbrado y seguridad vial, principales focos de denuncia de los vecinos de la zona

Hablar de las edificaciones de los aledaños de la calle Brigadas Internacionales es hablar de conflicto. Desde el principio, la construcción se vio inmersa en una laguna jurídica porque el gobierno municipal no llegó nunca a recepcionar la obra. Hoy, más de diez años después, el problema sigue cogido con pinzas mediante la aprobación de un informe que permite a los propietarios realizar escrituras y cambios de propiedad. A todo ello se suman ahora las múltiples deficiencias urbanas y de accesibilidad de la zona que el grupo municipal del Partido Popular y los vecinos denuncian.

«La urbanización no se llevó a cabo como estaba previsto, nunca se respetaron los proyectos iniciales», apuntaba a modo de resumen el popular Constantino Álvarez, quien se reunió ayer con algunos residentes afectados junto a su compañero Francisco Zarracina. Los propios vecinos fueron los encargados de señalar los principales desperfectos; el más evidente, el mal estado de las barandillas de las escaleras que desembocan en la avenida de la Constitución. «Es un nexo entre dos colegios, el Santo Tomás y el Paula Frassinetti, yo ya he visto caerse a varios niños y a otros tantos abuelos que van a recoger a sus nietos», comentaba Catya Suárez, antigua residente de los edificios de la zona.

Pese a la longitud y lo empinadas que son las escaleras, no hay una barra de apoyo central que abarque todo el tramo y la presente por los lados está en muy mal estado, lo que preocupa a unos usuarios que avisan de la posibilidad de «una desgracia futura». A esta mala conservación de la infraestructura se une la presencia de un colector hundido y sin tapa que deja a la vista las aguas fecales y que, según los inquilinos de Brigadas Internacionales, ha provocado la presencia de aguarones. El deficiente alumbrado y los problemas de seguridad vial derivados del mal mantenimiento de los badenes se unen también a la lista de denuncias.

«Con todo ello no me extraña que por aquí se sientan ciudadanos de tercera», reconocía el concejal popular, que insiste en la necesidad de soluciones inmediatas. «Propondremos en un Pleno que todas estas deficiencias se incluyan en el presupuesto de obras de 2017, pero está claro que problemas como el de la barandilla no pueden esperar a mañana porque pueden ocasionar accidentes», sentenció Álvarez.