El Comercio

Valliniello desconecta del centro

Las aceras construidas hace años desde Valliniello hasta La Palmera no tienen continuidad hacia el casco urbano.
Las aceras construidas hace años desde Valliniello hasta La Palmera no tienen continuidad hacia el casco urbano. / MARIETA
  • Los vecinos se sienten agraviados con las inversiones que anuncia el gobierno municipal en otros barrios

  • Aceras sin concluir, goteras en la biblioteca, descampados junto a la iglesia o la cancha de fútbol y el peligro de derrumbe de la antigua Casa del Pueblo, entre sus quejas

Las inversiones en barrios como La Luz, Villalegre o Versalles que posibilitarán los fondos europeos del plan DUSI están teniendo un efecto 'boomerang' para el gobierno socialista en otras zonas de la periferia de la ciudad. Si hace unas semanas las voces críticas llegaban desde Jardín de Cantos, donde su presidente vecinal, Antonio Cabrera, denunciaba el «agravio comparativo» por parte del Ayuntamiento ante lo que consideraba «un interés por beneficiar a sus feudos históricos, de donde saca los votos en las elecciones», ahora le toca el turno al barrio de Valliniello. No obstante, en este caso hay que diferenciar entre el sentir vecinal al oír hablar de grandes inversiones en otras zonas con la reflexión que hace el presidente de la asociación de vecinos, Javier Díaz. «Necesitamos mejoras, pero no tiene nada que ver con el reparto de dinero en otros barrios. Estamos en una zona rural y las necesidades no son las mismas, no te puedes comparar». En su opinión, Valliniello tiene unas necesidades «que no son de ahora y que tienen que ver más con la voluntad de hacer mantenimiento y acabar cosas como las aceras hasta el centro de la ciudad que con grandes inversiones».

La valoración de algunos vecinos es, en cambio, más radical. «Nos dejan a un lado con las nuevas inversiones, ya sabemos que los políticos nos visitan cada cuatro años para los votos, pero sería necesario que, aunque fuera una vez al año, nos visitaran para recordar lo que hace falta para el pueblo». Es la voz crítica de unos vecinos que se sienten «hartos» ante lo que consideran un abandono por parte del gobierno municipal que se suma a la crisis demográfica que vive el barrio, lo que también ha provocado un recorte de servicios públicos, como el cierre del Colegio Público Fernández Carbayeda o del histórico Instituto de Formación Profesional, reconvertido de forma provisional en aula para alumnos de la Escuela de Arte.

Cuatro actuaciones

Los vecinos recogen sus peticiones de más atención por parte de las autoridades locales en cuatro puntos. En primer lugar, en la biblioteca, lugar que utilizan para reunirse, «y que cuando llueve, tenemos que sacar el paraguas, además de padecer agujeros en el tejado, sin canalones». Al deterioro que denuncian en este edificio se suman «paredes cayendo por dentro y que no tenemos calefacción por estar averiada en parte». En esta situación de precariedad es en la que padecen, más que disfrutar, actividades culturales y de ocio, como teatro o baile.

En este punto, el presidente de la asociación de vecinos denuncia la «falta de voluntad, porque es algo que no cuesta mucho dinero, retejar y cargar las paredes. Nos piden que les digamos necesidades y luego dejan pasar este tipo de obras».

En segundo lugar, el vecindario de Valliniello llama la atención sobre el estado que presentan los alrededores de la cancha de fútbol sala y la campa de la iglesia, «que está en situación precaria y lamentable. De todo el concejo de Avilés y alrededores es la única que presenta una imagen así». Aquí, Javier Díaz matiza y reparte responsabilidades, «porque también habría que ver el compromiso que está dispuesto a aceptar el Arzobispado de Oviedo en esos arreglos, no todo es responsabilidad del Ayuntamiento».

El listado de denuncias vecinales continúa por la antigua Casa del Pueblo de Valliniello, que su día fue rebautizada como 'siempreviva'. El edificio está en ruinas y amenaza con venirse abajo, algo que puede comprobar cualquier conductor o peatón que transite por la carretera de Avilés a Luanco, puesto que el inmueble está en la margen derecha de la misma. Los vecinos proponen ponerle una malla con algún dibujo que por lo menos disimule y tape el lamentable estado en el que se encuentra». Consideran que la situación estratégica afea aún más la imagen del barrio para quien lo visita o simplemente para quien circula por la carretera de paso hacia otras localidades. La maleza y un solar contiguo abandonado agravan aún más la situación.

«En ese edificio hay también un problema de establecer quién es el propietario, porque parece que pasó a manos de algún organismo oficial, creo que un ministerio, al ser antiguamente lugar de reunión sindical y de Trabajo. En cualquier caso, lo que pedimos al Ayuntamiento es que tapie y apuntale para evitar que caiga y provoque un daño mayor», aseguró a este periódico Javier Díaz.

La cuarta reivindicación vecinal está relacionada con algo que no tienen, más que con el arreglo de zonas históricas del barrio. Se consideran también agraviados con respecto a otras zonas de la ciudad en la dotación de equipamientos públicos destinados a las personas mayores. «Echamos de menos los aparatos de gimnasia para los mayores, que tanto nos hacen falta. Debemos de ser el único barrio de Avilés que nos los tiene. Ya está bien, esperamos contestación por parte de esos políticos que tanto dicen que nos quieren», concluyen.

Para el presidente vecinal, una de las prioridades es acabar con la desconexión entre Valliniello y el centro de Avilés con la finalización del tramo de aceras que cruza el PEPA hasta el Puente Azud. «Nos quedamos descolgados por unos metros y en una zona en la que también podrían involucrarse las empresas del polígono y de la que llaman la 'Manzana del Acero», reflexiona Javier Díaz.

En cuanto a la financiación de esas actuaciones, el presidente vecinal pide «que ahora que otros barrios tendrán dinero del plan DUSI, el remanente de tesorería se destine a zonas como Valliniello».

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