El Comercio

Clínica Covadonga confía en salvar el preconcurso de acreedores este año

El abogado Alfonso Tomás Menéndez, Marcos Barrientos, el administrador Jesús Palacios, y Luis Ángel García, ayer en el exterior de la Clínica Covadonga.
El abogado Alfonso Tomás Menéndez, Marcos Barrientos, el administrador Jesús Palacios, y Luis Ángel García, ayer en el exterior de la Clínica Covadonga. / MARIETA
  • «La empresa es viable y vamos a adaptarnos a la crisis», señalan los administradores externos contratados para solventar la situación

«Tengo la confianza de que esto va a salir bien porque se ha hecho de forma estudiada», asegura el abogado Alfonso Tomás Menéndez, abogado de la Clínica Covadonga. La empresa presentó el pasado 27 de julio una solicitud para entrar en preconcurso de acreedores, que el Juzgado ha dado por buena y que conlleva la paralización de los embargos, entre ellos los de la tesorería y todos los juicios y ejecuciones. Ahora, la clínica tiene de plazo hasta finales de diciembre para tratar de renegociar su deuda y llegar a acuerdos con sus acreedores.

La primera medida que se tomó fue la contratación de un administrador externo, Jesús Palacios, encargado desde entonces de poner orden en las cuentas de una compañía dañada por la crisis y cuya principal actividad, la medicina del trabajo, se ha visto considerablemente mermada como consecuencia de la reducción de empresas y del número de trabajadores de las mismas. Aún así, los nuevos gestores consideran que la Clínica Covadonga «es viable», y confían en que las negociaciones con los acreedores lleguen a buen puerto, sea por la vía judicial o por la extrajudicial.

La empresa tiene actualmente deudas con cerca de una treintena de compañías aunque, según explican los gestores, con ninguno de ellos tiene reconocidas deudas de gran cuantía. Los principales acreedores son precisamente las administraciones públicas, tanto la Seguridad Social como Hacienda, con las que también pretenden llegar a un acuerdo que permita acomodar los plazos de los pagos. «Tener paralizadas las ejecuciones nos da una gran seguridad para poder negociar con tranquilidad y evitar el concurso, que solo se analizaría en el último momento», señala Menéndez, que asegura que solicitar el concurso, una medida que supondría perder el control de la empresa y la entrada de un administrador designado por el juzgado. Tampoco, asegura, hay «ninguna intención de cerrar la empresa».

Plan de viabilidad

Junto a la reestructuración de la deuda, no obstante, la Clínica Covadonga tendrá que elaborar un plan de viabilidad que, casi con toda probabilidad, conllevará algunos ajustes. De momento no se han realizado despidos, pero quizás sea necesario ejecutar alguno para salvar la empresa. «Vamos a adaptarnos a la crisis con la confianza de que no nos va a arrastrar y de que hemos llegado a tiempo», explican los nuevos gestores.

«Había un poco de desorganización administrativa, porque había muchas cuentas abiertas y no se controlaba exactamente lo que iba a unas y a otras», señalan. Ahora, Palacios se encarga de poner en orden esas cuentas mientras que continúa el proceso de negociación con los acreedores, incluía la administración. «La viabilidad de la empresa ya se demostró en la solicitud de preconcurso», explican confiados en que, antes de finales de año, la situación esté resuelta. Si no, de común acuerdo entre las partes, será posible ampliar el plazo más allá de esa fecha. De lo contrario, la obligación es la de solicitar el concurso en el plazo de un mes después de que finaliza el plazo.

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