El Comercio

Antonio Fraguas, 'Forges'.
Antonio Fraguas, 'Forges'. / LVA

«Me encantaría que una mujer cogiese el testigo de mi trabajo»

  • El reconocido profesional llega este jueves al Niemeyer para protagonizar el Ciclo Palabra y compartir su trayectoria con el público

  • Antonio Fraguas 'Forges' Humorista gráfico

Sobran las palabras para presentar la trayectoria de Antonio Fraguas de Pablo, una de esas pocas personas que ha conseguido hacer triunfar su alias sobre su nombre de pila. 'Forges' -traducción al catalán de su primer apellido- no ha abandonado nunca su gran vocación, el periodismo, desde que con catorce años entrase a trabajar en Radiotelevisión Española. El humorista gráfico más reconocido del país visita este jueves a las 20 horas el Ciclo Palabra del Niemeyer para hablar de su trabajo, que va mucho más allá de firmar la viñeta diaria de 'El País'.

Supongo que estará de enhorabuena porque después de los últimos movimientos de la política española tendrá material para una larga temporada.

Sí, ¡pero vosotros (los periodistas) también! De hecho la política local también se ve muy afectada por las decisiones de 'la Corte'. Siempre he pensado que la política de verdad es la que se hace desde los ayuntamientos, lo otro no son más que fuegos artificiales. Independientemente de eso, este tipo de situaciones están muy bien porque dan de que hablar y reflejan lo que sucede en el resto del mundo. Está bien que la democracia se anime, que se discuta más. Cuanto más democrático es un país, más se repiten estas situaciones un poco caóticas.

¿Cree que España es un país de chiste como se dice por ahí?

En todos los países se dice lo mismo, o sea que debe de ser así (risas).

¿Y qué piensa del periodismo actual? ¿Tan malo como lo pintan?

El problema es que la gente no discierne. No todos los tertulianos son periodistas y no en todas las tertulias se hace periodismo. Y me refiero a eso porque es lo que más se ve, quizá no en número pero sí en repercusión mediática. Mucha personas se confunden y creen que estos son los periodistas, que el periodismo consiste en pegar cuatro voces y alardear constantemente. Permítanme decirles que están muy equivocados, eso no es periodismo.

¿Se atreve a hacer autocrítica con su diario, 'El País'?

¿Y tú con tu medio? (risas). Lo que sí te puedo decir es que jamás en la vida nadie me ha censurado un chiste, ni antes ni ahora. Sólo tuve un par de problemas, pero en época de Franco. Yo trabajo muchísimo todas mis creaciones a base de neuronas y cuando más ingenio eches más puedes hablar y más puedes decir sin importar el contexto. Lo que evidentemente no puedes hacer es soltar el típico chiste fácil que puede hacer cualquiera. Como profesional, siempre te tienes que esforzar en emplear tu imaginación y tu inteligencia para darle a tu superior algo que él sepa que ni siquiera tiene que pasar un filtro de verificación porque sabe que no le vas a dejar con el 'pompis' al aire. Y te aseguro que con este método podrás decir todo lo que te propongas.

¿Cree que Twitter, Internet o la televisión matarán realmente algún día a la prensa escrita?

Es necesario que exista la verdad. Y tradicionalmente el periodismo, la prensa escrita, ha sido el transporte de la verdad, filosóficamente hablando. Ahora para los consumidores de información es muy difícil escoger y priorizar entre todas las noticias disponibles entre la prensa, la televisión, la radio, las webs y las redes sociales. Ahí se ve la formación individual de cada uno para contrastar todos estos datos, que muchas veces ni siquiera coinciden o son muy confusos. Ten en cuenta que un país en el que tres de cada diez ciudadanos todavía creen que el sol gira alrededor de la tierra es complicado que la cosa funcione. Sólo nos queda consolarnos con que si vamos a Estados Unidos la cifra se dispara a los ocho de diez (risas).

¿Quién le gustaría que cogiese su hipotético relevo?

Me encantaría que mi testigo lo cogiese una mujer, para mi sería el colofón a mi carrera. Me parece que es absolutamente injusto que la mujer esté tan postergada en todos los niveles de la creación artística. Concretamente y afortunadamente en el caso del mundo gráfico está habiendo muchas incorporaciones femeninas, que además son creadoras fulgurantes y magníficas. La gente se tiene que empezar a quedar con algunos nombres que empezarán a sonar fuerte en poco tiempo como 'Nani' (Adriana Mosquera). Internet ha sido muy positivo, porque le ha proporcionado una plataforma a muchas artistas que no hubiesen encontrado una salida a sus trabajos de otra manera, o por lo menos les hubiera costado muchísimo más. Os necesitamos mucho para que compitáis con nosotros, porque además sois bastante mejores.

¿Entiende el desencanto generalizado y sistemático de la juventud en este país?

Cuando uno tiene muchas cosas, muchas más de las que incluso uno piensa, generalmente no se repara en ello. Entonces se produce un fenómeno que no es el desencanto, sino el hastío. Es cierto lo que se dice de que la juventud es «conservadora», quieren conservar la libertad que tienen. Lo que no puede ser, y hablo de casos muy concretos y no de forma generalizada, es que pienses que la libertad consista en salir el viernes por la noche de casa de tus padres y volver el lunes por la mañana, encima esperando el desayuno preparado y caliente encima de la mesa. Con todo el paro que hay en España y en el mundo, con el problema de los refugiados, el del hambre en el mundo, el de la falta de agua, de la falta de medicinas o lo que está pasando actualmente en Haití y que nadie parece querer ver, ¿de qué estamos hastiados? ¿No tenemos suficientes narices para coger una mochila e irnos a arreglar un poco el mundo? A lo mejor era esta la solución a todos estos problemas, porque te aseguro que uno nunca podrá llegar a sentir la felicidad plena sin ayudar a los demás. El problema es que parece que hay gente muy interesada en que no haya solidaridad, porque si la hay la gente se une. Y cuando la gente se une es «peligrosa», como dicen por ahí.

¿Tiene límites el humor?

Como decía antes, el humor no, pero las neuronas sí. Hay que jugar con ello.

¿A qué personaje guarda más cariño?

A mis cuatro hijos y a mis cinco nietos (risas). No, en serio, a todos, porque todos representan una realidad.

Tranquilice a sus fans. ¿Queda Forges para rato?

No puedo asegurar nada, llega un momento en el que al ser humano en vez de toda la vida por delante le queda toda la muerte por delante. Yo creo que estoy en este segundo grupo ya. Depende de lo que decida esa señora que, por cierto, en Alemania tiene nombre de señor. Qué raros son, ¿no ven que se llama 'La muerte'?