El Comercio

La Fundación de Trabajadores de la Siderurgia Integral abrirá su nueva sede en febrero

Astrid López de la Serna comenta a Amado González detalles de la futura sede de FTSI.
Astrid López de la Serna comenta a Amado González detalles de la futura sede de FTSI. / MARIETA
  • La nueva ubicación permitirá reforzar su oferta de cursos, orientada a la formación dual

  • La entidad se trasladará de La Curtidora al antiguo colegio de El Nodo tras realizar obras de mejora

La Fundación de los Trabajadores de la Siderurgia Integral (FTSI) estrenará el próximo año su nueva sede en la ciudad. Será el antiguo colegio Virgen de las Mareas, en El Nodo, adonde trasladará su actividad que, desde 2012, cuenta como base el Centro de Empresas de La Curtidora. «Son unas instalaciones provisionales y limitan mucho nuestras posibilidades. Con esta nueva sede, FTSI podrá crecer en Avilés», explicó ayer Astrid López de la Serna, directora de la entidad para ultimar detalles de la inversión.

El edificio es propiedad del Principado de Asturias, que ha firmado una cesión de uso durante veinte años, plazo que se puede prorrogar. En la actualidad, se encuentra sin actividad, después de que los equipos de orientación de la Consejería de Educación se trasladasen al edificio del Principado en la calle de El Muelle. En total, suman unos 500 metros cuadrados.

Así se entiende que la edificación presente un buen estado general. Desde FTSI se encargaron análisis que confirmaron que el inmueble se encuentra en condiciones de ser utilizado de manera inmediata. El traslado, según matizó su directora, tan sólo se encuentra pendiente de las obras de mejora de la accesibilidad al inmueble y que incluye la construcción de un ascensor. Es una intervención pequeña, presupuestada en 80.000 euros, y que comenzará de inmediato.

De esta manera, se cerrará una mudanza que comenzó a planificarse el pasado año y que implicará el abandono de las oficinas que han estado ocupando en el centro de Empresas de La Curtidora.

Posteriormente, está planificada una pequeña reforma interior. Básicamente, se trata de tirar algún tabique para reordenar la distribución de alguna planta. De momento, no se ha elaborado un proyecto, con lo que no se conoce el alcance de la inversión que se ejecutará.

El objetivo final es que el edificio disponga de entre seis y siete aulas, además de un taller. «Son los requisitos que necesitamos para poder ofertar formación homologada por el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA)», explica López de la Serna. A partir de ahí, a lo largo del verano de 2017, FTSI inaugurará sus instalaciones de manera oficial con la celebración de un patronato de la entidad. «La fecha aún no está cerrada, debemos organizar las agendas de todos los patronos», avanzó su directora.

De esta manera, la Fundación de Trabajadores de la Siderurgia desplegará en Avilés todo su potencial, al igual que en sus ubicaciones de Valencia y Baracaldo, donde se encuentra su sede central.

En la actualidad, FTSI cuenta en Avilés con un equipo de tres profesionales y entre 15 y 20 voluntarios. El voluntariado es uno de los rasgos distintivos de la Fundación que, según recordó ayer Astrid López de la Serna, nace con «el espíritu de los trabajadores de la siderurgia de poner sus conocimientos al servicio de la sociedad y, sobre todo, de los más jóvenes». De esta manera, la participación del voluntariado se realiza en todas las actividades que la Fundación de Trabajadores de la Siderurgia viene realizando.

Intensa actividad

La Fundación de los Trabajadores de la Siderurgia Integral se creó en 2008 y, dos años después, se presentaba de manera oficial en Asturias. En 2012, iniciaba su actividad en el Centro de Empresas de La Curtidora con el objetivo final de impulsar la formación dual.

«Una de nuestras metas es crear la escuela de aprendices del siglo XXI, recuperar el modelo de formación siderúrgica que incluía las prácticas en la empresa con contrato», recordó ayer López de la Serna.

De momento, FTSI ha puesto en marcha diferentes proyectos, como la línea de inserción socio-laboral y por la que han sido reconocidos como una agencia de colocación sin ánimo de lucro por el SEPEPA.

De esa manera, ha podido firmar un convenio de colaboración con SEPEPA para trabajar en la inserción laboral de 107 personas de la comarca. Desde el pasado diciembre, FTSI ha logrado que se firmen 16 contratos, una cifra que se puede considerar alta, habida cuenta que los beneficiarios de este plan «son parados de larga duración, la mayor parte de 40 años de edad y algunos de 50. Son perfiles duros, con muchas barreras para regresar al mercado de trabajo y donde vamos logrando un importante número de contratos», comentó Astrid López. Otra línea de trabajo es la sensibilización en la prevención de riesgos laborales, una iniciativa que vienen desarrollando con el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales. La campaña ya ha llegado a 20 centros, con cerca de 800 participantes.

«Trabajamos con grupos pequeños, es una actividad muy dinámica, muy participativa», asevera la directora de FTSI. En cada sesión, se cuenta con voluntarios de la Fundación, personal de empresas y técnicos de prevención para poner nombres y apellidos a lo que es la seguridad laboral. «Buscamos que los participantes vean que la seguridad laboral no es un número o un concepto, sino que tiene que ver con su salud y su vida. Por eso es muy importante la participación de voluntarios que cuentan su experiencia», declaró López de la Serna.

Un tercer eje de trabajo son los programas de promoción del voluntariado y para que los jóvenes se acerquen a la realidad laboral y donde, cada año, participan medio centenar de jóvenes.