El Comercio

Los vecinos de Llaranes, en alerta ante el aumento de robos en viviendas

Antiguas viviendas de capataces a la entrada del barrio de Llaranes desde El Cruce.
Antiguas viviendas de capataces a la entrada del barrio de Llaranes desde El Cruce. / MARIETA
  • La Policía Local pide precaución a la hora de dejar abiertas puertas y ventanas y la asociación vecinal reclama la figura de los agentes de barrio

Igual que sucedió en septiembre en el barrio de La Luz, son ahora los vecinos de Llaranes quienes demandan más presencia policial en el barrio tras un pequeño repunte de los robos en establecimientos y viviendas. La madrugada del sábado los cacos destrozaban las máquinas tragaperras y la caja registradora de la Sidrería Galicia en la zona de La Toba, y esta semana el robo se produjo en una vivienda de la zona de 'capataces', a la entrada del barrio.

La Policía Local ha aumentado su frecuencia de patrulla en Llaranes para intentar disuadir a los ladrones de cometer los robos, aunque no siempre es efectiva. «Han hablado con los vecinos y nos dicen, como es lógico, que tengamos cuidado, que tengamos precaución y no les pongamos las cosas fáciles, que cerremos puertas y ventanas para evitar que tengan el camino libre para actuar», explicó ayer a LA VOZ el presidente de la Asociación de Vecinos de Llaranes, Gabriel Alzola.

Esta advertencia ha venido derivada del último robo en el barrio. Los ladrones entraron en una de las casas de 'capataces' a pleno día, aprovechando que la dueña había dejado abierta la ventana. «Vive en un primer piso, pero entraron trepando por las rejas y lo hicieron a mediodía, sobre las doce de la mañana. Sabemos que son ladronzuelos porque una vez dentro cogieron las joyas de oro que encontraron y se fueron corriendo, dejando el dinero que había en el domicilio. Eran unos trescientos euros y ni se percataron», comentó el líder vecinal, que insistió en que «los cacos van al descuido. Usan el poco tiempo que les dejas para coger lo primero que pillan y huir».

Diferente situación viven los comercios y establecimientos hosteleros, que cuentan con dispositivos de seguridad que no siempre evitan los robos. «En las casa no se suelen tener alarmas activadas y menos en las de este tipo, pero los bares sí las tienen y eso tampoco les disuade. Ellos van a por las máquinas y no les importa nada más, ante eso poco puedes hacer cuando ya tienes todas las medidas tomadas», comentó Alzola.

A pesar de que la Policía Local ha aumentado su presencia en el barrio, los vecinos creen que para ser más afectiva la prevención debería instaurarse una policía de barrio. «Ahora no hay presupuesto y aunque se aumente la plantilla no es posible tener una patrulla en el barrio solamente, pero sería lo más efectivo. Estoy seguro de que el 90% de estos robos se evitarían», apuntó el presidente de la Asociación de Vecinos, que también hizo hincapié en que «esa presencia policial sería muy beneficiosa porque tendría más contacto con los vecinos, con los comercios o las asociaciones y habría una colaboración más estrecha para acabar con estos atracos u otros sucesos que pudieran darse en el barrio».

Gabriel Alzola apuntó también que «aunque ahora se den un par de robos seguidos esto no es algo localizado aquí, es algo general que está pasando en muchos sitios. Es generalizado, no pasa únicamente en Llaranes o en La Luz», indicó el líder vecinal.

Temas