El Comercio

Una pala trabaja en la demolición de las estructuras de la antigua fábrica de oxígeno en el PEPA.
Una pala trabaja en la demolición de las estructuras de la antigua fábrica de oxígeno en el PEPA. / MARIETA

El PP propone el desarrollo parcial de Retumés para sumar suelo industrial al PEPA

  • «Son terrenos estratégicos junto a los de la antigua fábrica de oxígeno», mantiene el concejal Constantino Álvarez

  • Se acometería sólo la urbanización de la zona más cercana al polígono

El proyecto para que Sogepsa construya un nuevo polígono industrial en Retumés, que sería la continuación del Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA), lleva diez años prácticamente paralizado por la crisis económica, pero sobre todo por la complicada orografía del terreno que multiplicaría la inversión necesaria para su ejecución. Ahora el Partido Popular de Avilés ha lanzado una propuesta en busca de un acuerdo para la modificación de aquel plan, aprobado ya en el PGOU de 2006, y así poder acometer el desarrollo parcial de este polígono en la zona más cercana al PEPA, lo que permitiría contar con aproximadamente 150.000 metros cuadrados más de suelo industrial en Avilés, que se sumarían a los 50.000 que se liberarían también en esta zona con la demolición de las viejas estructuras de la fábrica de oxígeno que, como adelantó este periódico, se lleva a cabo en estos días.

La presidenta del PP en Avilés, Carmen Rodríguez Maniega, y los concejales Constantino Álvarez y Alfonso Araujo, explicaron esta propuesta que consideraron que «es posible y realizable». El jueves habían visitado las obras de demolición que lleva a cabo la empresa pública Sepides en el polígono y pudieron comprobar que estas parcelas serían el nexo de unión del PEPA con la zona de Retumés. Según indicó Álvarez, «se trata de suelos estratégicos separados sólo por un vial y muy cercanos al enlace que se construye con la autopista, por lo que la intervención en la zona podría ser casi simultánea».

El edil popular defendió el planteamiento del desarrollo parcial de Retumés como «una apuesta por el futuro industrial de Avilés para lo que el Ayuntamiento sólo tiene que cumplir con las funciones que tiene, cambiar el planeamiento urbanístico de forma que en uno o dos años podamos contar con nuevos suelos industriales para la implantación de empresas en la ciudad».

Los populares lanzan la propuesta y esperan que sea recogida y analizada técnicamente para concretar exactamente de cuántos metros cuadrados de terreno empresarial están hablando. De momento, sobre el terreno, opinan que sería aproximadamente la mitad del proyecto inicial de Retumés que alcanzaba casi los 300.000 metros cuadrados. «Es suelo industrial posible, ya que es en el que las condiciones orográficas del terreno son buenas y también en donde menos presupuesto habría que dedicar a las expropiaciones, ya que cuenta con pocos edificios», explicó Constantino Álvarez.

Motor industrial

Por su parte, la presidenta local de los populares recordó declaraciones realizadas hace varias semanas en las que «decíamos que era una leyenda urbana que en Avilés no haya suelo industrial, la realidad es que lo hay y que sólo tenemos que trabajar para ponerlo en valor si de verdad queremos seguir apostando por el motor industrial de Avilés como motor del resto de los sectores», dijo.

Rodríguez Maniega recordó los datos de afiliación a la Seguridad Social en la ciudad y el peso que el sector industrial tiene en la misma. Según sus datos, en Avilés la industria representa el 27,3% de las afiliaciones frente al 14,3 de media en el conjunto de Asturias, en donde tiene más peso el sector servicios con el 75,1% de las afiliaciones a la Seguridad Social frente al 65,6 de Avilés. De ahí que insistiera en que «el reto de futuro de Avilés es poner terreno a disposición de las empresas».

La presidenta de los populares avilesinos no concretó en que contexto negociarán con el equipo de gobierno esta propuesta. «Nosotros planeamos esta solución que creemos que es posible y a partir de ahí hay que estudiar las fórmulas para sacarla adelante bien partiendo de nuestro planteamiento o bien con las mejoras al mismo que se nos puedan presentar».

Recordó que los terrenos del Parque Empresarial Principado de Asturias son propiedad de Sepides por lo que cree que para el desarrollo de este nuevo espacio de crecimiento industrial que uniría el PEPA y Retumés sería necesario la negociación entre las administraciones implicadas.

Sepides, Principado y Ayuntamiento ya trabajan de forma conjunta en el diseño del plan urbanístico para el desarrollo de los terrenos situados en el entorno del Niemeyer y Divina Pastora (Isla de la Innovación), un proyecto sobre el que se ha avanzado en los últimos meses y para el que el equipo de gobierno ha anunciado su intención de presentarlo para su aprobación inicial en un Pleno antes de que finalice el año.

En la rueda de prensa en la que el Partido Popular de Avilés avanzó su propuesta para Retumés intervino también el concejal Alfonso Araujo que puso en valor esta propuesta en contraposición a la que hace una semana planteaba el grupo de Somos para subir el IBI a los grandes contribuyentes, fundamentalmente industrias, de Avilés. Afirmó que «nosotros venimos defendiendo la creación de empleo industrial, algo que se contrapone a la propuesta fiscal de Somos que plantea gravar más a las industrias». En este sentido, defendió que «el Ayuntamiento no puede ser un lastre para la creación de empleo en la ciudad sino contribuir en la medida de sus competencias a que se cree más».

Convenio con Sogepsa

El desarrollo de un nuevo polígono industrial en Retumés se incluyó en el Plan General de Ordenación Urbana aprobado en 2006. Dos años más tarde, el entonces alcalde, Santiago Rodríguez Vega, y el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, firmaron el convenio para que Sogepsa diseñase este nuevo espacio industrial. Con el plan parcial redactado y aprobado por la CUOTA en 2010 y sin movimiento alguno, en 2014 se concluye prácticamente que la ejecución de este proyecto es inviable tanto por la compleja orografía del terreno con importantes desniveles y la dificultad para acometer los accesos que estarían afectados por el nuevo enlace del PEPA con la autopista.

Mientras, los vecinos y propietarios de viviendas y terrenos en la zona reclaman desde hace años una decisión política que les saque de la incertidumbre en que se encuentran y les permita acometer en algunos casos mejoras o ampliaciones en sus explotaciones ganaderas y agrarias o en sus casas, ya que al estar afectados por este proyecto las licencias llevan suspendidas desde hace años.