El Comercio

Víctimas del cambio a la LOMCE

Borja Lara, Francisco Javier Amaya y Alejandro Lombardía, ayer en el IES Carreño Miranda.
Borja Lara, Francisco Javier Amaya y Alejandro Lombardía, ayer en el IES Carreño Miranda. / JOSÉ PRIETO
  • Tres alumnos denuncian que el año pasado, con la LOE, cursaron Griego y Economía en el Bachillerato nocturno, pero este año se les impone el Latín 2

Este debería ser su último año de estudios para completar el Bachillerato nocturno, pero tres alumnos del Carreño Miranda han comenzado a dudar de que puedan completar su titulación. La culpa es de la LOMCE y, sobre todo, del Latín. Alejandro Lombardía y otros dos compañeros de clase, Borja Lara y Francisco Javier Amaya, decidieron el año pasado escoger como asignaturas optativas Griego y Economía. No se trata de una combinación muy habitual, pero era una de las posibles que la legislación educativa les proponía. Este año, en cambio, con la llegada de la LOMCE, esa opción ha desaparecido.

Cuando fueron a formalizar su matrícula se encontraron con una complicada situación. No podían dar continuidad a las asignaturas que habían cursado el año anterior, es decir, no podían escoger Griego II, que hubiera sido lo lógico en su caso, sino que la LOMCE hacía desaparecer esa posibilidad y les imponía la obligación de cursar o bien Latín, o bien Matemáticas, dos materias que no habían estudiado el año anterior en la modalidad de Humanidades que habían elegido. Con la LOMCE desapareció una tercera opción, la de cursar Literatura Universal.

«Ya se oía hablar del cambio de normativa, pero se nos dijo que se aplicaría a los cursos que entraban nuevos», cuenta Lombardía. Sin embargo, al final se han topado con la LOMCE y el resultado está suponiendo un verdadero quebradero de cabeza. Los problemas van más allá de que deban asistir a clases y superar exámenes de materias que no les interesan. Lo que ocurre es que, además de la dificultad que entraña incorporarse a un grupo en el que se les suponen unos conocimientos que no tienen. «Yo no tengo ninguna motivación, y por más que intento estudiar se me está haciendo muy complicado», relata el joven.

«Nos lo tomamos en serio»

Estos alumnos compaginan estos estudios con un trabajo, tienen entre 24 y 36 años y no tienen ganas de perder el tiempo, sino de obtener una titulación que les permita acceder a estudios superiores. «Nos tomamos esto muy en serio y queremos sacar buenas notas», aseguran. Su libro de calificaciones así lo demuestra. Abundan los sobresalientes pero, sin embargo, temen que todo este esfuerzo vaya a ser inútil. «Mi nueve en Economía del año pasado ya no sirve de nada, y este año nos vemos obligados a cursar simultáneamente Latín I y Latín II, y eso va hacer que nos baje la nota media», lamentan.

Aseguran que el profesorado del centro les está apoyando pero, lamentablemente, desde el Carreño Miranda poco se puede hacer, ya que todo depende de una norma estatal. Estos tres alumnos avilesinos han remitido una carta a Madrid para hacer consciente al Ministerio de Educación de su problema. «Da la sensación de que cuando hicieron la ley se olvidaron del Bachillerato nocturno», lamentan.