El Comercio

Partidos y protectoras coinciden en la necesidad de un albergue de animales

Armando Arias, Carmen Conde, José Belarmino Rodríguez, Miguel Ángel Balbuena, Laura Miralles, Silvia López Jiménez y Francisco Zarracina al inicio de la mesa redonda.

Armando Arias, Carmen Conde, José Belarmino Rodríguez, Miguel Ángel Balbuena, Laura Miralles, Silvia López Jiménez y Francisco Zarracina al inicio de la mesa redonda. / MARIETA

  • El Aula de Cultura de LA VOZ cierra el ciclo dedicado a los perros y los gatos con una mesa redonda sobre las inquietudes ciudadanas

Dos grandes ideas surgieron en la mesa redonda con la que el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, patrocinada por Cafés Toscaf y coordinada por Armando Arias, cerró el ciclo dedicado a los animales de compañía. Por una parte, la evolución de la sociedad y la generalización de una preocupación por el bienestar de los animales. Y, por otra, la necesidad de un albergue en la comarca, o el concejo, para resolver los problemas derivados de los abandonos, según se puede resumir de la mesa redonda celebrada en el Centro de Servicios Universitarios.

Dos ideas, si se quiere, entrelazadas y que alimentaron la hora larga de debate en el que participaron Silvia López Jiménez, presidenta de la protectora Alma Animal; Laura Miralles López, de la plataforma ciudadana a favor de una playa donde pudieran acceder los perros en Castrillón; el veterinario José Belarmino Rodríguez y los concejales Francisco Javier Zarracina, PP, Carmen Conde, IU, y Miguel Ángel Balbuena, PSOE, que por sus responsabilidades de gobierno recibió más de una pregunta y unos cuantos dardos.

En la evolución del 'animalismo' y el incremento del respeto a los animales se generó un rápido consenso. «Desde que comencé a estudiar Veterinaria, cada vez existe una mayor concienciación sobre el bienestar animal. Hace 14 ó 16 años un ciclo de estas características era impensable», afirmó José Belarmino Rodríguez. A partir de ahí, el debate se orientó hacia la ausencia de un albergue para animales en la ciudad. Todos los presentes coincidieron en su necesidad, pero surgió el problema, si se permite la expresión, de quién le pone el cascabel al gato.

Proyecto de 2006

Incluso se contó con un ponente imprevisto, Braulio Iglesias, arquitecto municipal y gran amante de los animales, que rescató el proyecto elaborado por el Ayuntamiento de Avilés en 2006 de un albergue para 150 perros y gatos y que quedó en el olvido ante la negativa de Adif de ceder los terrenos de El Reblinco donde se quería ubicar.

Por el medio, hubo críticas para Miguel Ángel Balbuena por los 2.500 euros de subvención para las protectoras de animales. «Hay ayudas pequeñas y ridículas, y esta es ridícula», afirmó Silvia López Jiménez, mientras el edil del gobierno reconocía que la cuantía era pequeña «porque las ayudas siempre lo parecen. Es un primer paso que se da. En Gijón, la subvención es de 8.000 euros», aseveró.

No fue la única polémica. Francisco Zarracina defendió un gran albergue central por cuestión de costes, idea cuestionada abiertamente por Carmen Conde y Silvia López. José Belarmino Rodríguez terció asegurando que «el tamaño no es lo importante, sino su gestión. En Estados Unidos hay grandes albergues bien gestionados».

Pero el tema estrella de la tarde era lo que no existía, aunque se le espera, como el albergue de la comarca. Silvia López reprochó que las policías locales de la comarca no atendiesen a la obligación de recoger a los cánidos abandonados o los felinos heridos. Ante ello, Carmen Conde recordó que sin una ordenanza, como es el caso de Avilés, no se puede fijar un protocolo.

Sigue sin haber perrera, aunque existe desde 2006, tras el pacto entre PSOE e IU, con una partida para su construcción en los presupuestos municipales. Desde el medio centenar de personas asistentes, Eva preguntó a Balbuena por las gestiones con Castrillón. Reconoció su existencia, pero prefirió no desvelar nada hasta que se concrete.

Ante lo que Laura Miralles recordó la importancia de los medios de comunicación en la región para impulsar las demandas ciudadanas. Una idea cogida al vuelo por un activo Armando Arias que no dudó en llamar a la presión mediática por el albergue de animales.