El Comercio

Las asociaciones vecinales eligen nueve inversiones para el presupuesto de 2017

  • Los consejos de participación reclaman instalar juegos infantiles adaptados para niños con distintas discapacidades

Un ciudad sin barreras arquitectónicas y abierta a todo el mundo. Es la idea que nace de las nueve inversiones seleccionadas por los consejos de Participación Ciudadana para incluir en los presupuestos municipales de 2017, según informó ayer el Ayuntamiento de Avilés.

De esta manera, concluye la fase de elaboración de los presupuestos participativos que comenzó el pasado verano, con la recepción de 96 propuestas diferentes. Posteriormente, fueron analizadas por los técnicos y se redujeron a 86, bien porque ideas diferentes se podían fusionar en una única actuación o porque no eran de competencia municipal. Además, las actuaciones se organizaron de manera territorial: repartidas en los cuatro distritos en los que se ha distribuido la ciudad y otras en todo el concejo.

A partir de ahí, el concejal de Participación Ciudadana, Miguel Ángel García Balbuena, se reunió junto con técnicos del servicio con los integrantes de los cuatro consejos para definir las inversiones que aparecerán recogidas en los presupuestos locales de 2017.

Para toda la ciudad, se consideraron necesarias dos actuaciones. La primera es adaptar la red semafórica a las personas con discapacidad visual. También se quiere que los parques infantiles dispongan de juegos adaptados para diferentes discapacidades.

En la zona 1, que engloba barrios del sur de la ciudad como La Luz, Llaranes, El Pozón y Villalegre, se consideró necesario concluir el tramo de rampa para personas con movilidad reducida contiguo al Colegio Público de Villalegre. También se demanda abordar diferentes arreglos en el Polideportivo de La Luz.

Para La Carriona, Miranda, Polígono de La Magdalena y El Carbayedo, barrios englobados en la zona dos, se consideró necesario mejorar la accesibilidad al local de la Asociación de Vecinos de Miranda y trasladar unos metros la escultura El Tratante situada en el parque de El Carbayedo. En su lugar se colocaría una marquesina para los usuarios de transporte público o unos bancos.

Para la zona tres, donde se encuentra el centro, Versalles y Valliniello, se impulsará el arreglo y el asfaltado de las plazas interiores de Versalles, ya contemplado en el actual presupuesto. Por último, la zona cuatro, que cubre El Quirinal, Jardín de Cantos, San Cristóbal y El Nodo, reclamó dos actuaciones diferentes. La primera es la instalación de juegos infantiles en el parque Luz Rodríguez Casanova. Además, se solicitó elevar un paso de peatones en la avenida de Fernando Morán para mejorar la seguridad vial.

En cada consejo se eligieron a representantes para dos grupos de trabajo que abordarán ideas planteadas en las diferentes zonas, pero que se deben analizar con una visión conjunta de ciudad. Así, uno de los grupos abordará aspectos de urbanidad, como el depósito de basura, tendencia de animales, uso de espacios públicos y, en general, temas relacionados con la limpieza. El segundo grupo trabajará la problemática de la movilidad, desde sendas peatonales, uso de la bicicleta o transporte público, por ejemplo.