El Comercio

Cruz Roja renueva su sede central

Belarmino Martínez, presidente de Cruz Roja Avilés, muestra una de las salas polivalentes de la planta baja.
Belarmino Martínez, presidente de Cruz Roja Avilés, muestra una de las salas polivalentes de la planta baja. / MARIETA
  • Con las obras solo pendientes de algunos remates, la organización espera poder mudarse en estos días

Cruz Roja dará estos días un importante salto de calidad en sus actividades en Avilés gracias a la reciente remodelación de su sede central en la calle Jovellanos. Las instalaciones de la antigua residencia de mayores, donde hacía años que no se realizaba ninguna obra, han sufrido un importante lavado de cara estos meses en los que se han reformado las dos primeras plantas.

Con estos trabajos de mejora se ha logrado compartimentar los espacios de acuerdo a las necesidades de la organización, además de ganar amplitud y, sobre todo, luminosidad, además de recuperar la actividad formativa. Se acabaron los pasillos estrechos y las salas oscuras. A partir de ahora, en Cruz Roja dominarán las cristaleras y las salas polivalentes de buen tamaño. Cuando hasta ahora los trabajadores y voluntarios se concentraban en la primera planta del inmueble, donde el propio presidente de la entidad, Belarmino Martínez, reconoce que estaban «hacinados», ahora pasará a haber un despacho por servicio, además de aulas de formación para poder atender correctamente a todos los usuarios de sus servicios.

La obra, que contó con un presupuesto de 200.000 euros, ha podido realizarse gracias a la generosa donación de una herencia, que se ha repartido entre varias asambleas locales de la entidad. En Avilés ha servido para crear nuevas oficinas y, sobre todo, aulas polivalentes de gran tamaño en las que Cruz Roja podrá recuperar su actividad formativa.

Los pisos para refugiados

Después de rematar las obras del sótano, la planta baja y el primer piso, aún queda pendiente la reforma de las tres plantas superiores, destinadas a habitaciones cuando el inmueble era una residencia geriátrica, y que ahora se prevé reformar para acoger minipisos en los que poder dar cabida a refugiados sirios. La licencia ya ha sido concedida, y el contrato está en tramitación, aunque en esta ocasión se encarga directamente la dirección de Cruz Roja España en Madrid.

El proyecto prevé construir una docena de viviendas en las que poder acoger a otras tantas familias, con un máximo de medio centenar de personas. Cada uno de estos apartamentos constará de dos habitaciones, un baño y una cocina. Se distribuirán en dos plantas, mientras que la otra se destinará a salas comunes y de usos varios. Cruz Roja también se hará cargo del proyecto con fondos propios.