El Comercio

El protocolo recoge medidas sobre el tráfico que no se ponen en marcha

El protocolo de la Consejería de Medio Ambiente que establece las fases de actuación en caso de declaración de prealerta y alerta por contaminación incluye, entre las medidas a adoptar en el primero de los casos, limitaciones a la circulación de vehículos de más de 3.500 kilos, especialmente los que transporten material pulverulento, entre las siete y las diez de la mañana, y en las vías en las que haya una mayor contaminación por partículas. Aunque inicialmente se contempló esta posibilidad, sobre la mesa se descartó al comprobar que no habría alternativa para este tráfico y las que podría haber supondrían seguramente un aumento de la contaminación dado que los recorridos eran todavía mayores.

Lo que sí se aplica es la petición a las industrias para que mantengan permanentemente humectados sus acopios y cerrados los portones de los centros de trabajo susceptibles de emisiones. Algo que también se le pide al puerto sobre las pilas de material que se acumulan en los muelles. A ello se suma la primera de las medidas que se adoptó ayer mismo una vez decretado el nivel de prealerta, el riego de todos los viales situados en el área de mayor afección.

Las otras dos medidas a adoptar están directamente relacionadas con la población. Una de ellas es limitar el encendido de calefacciones de combustibles sólidos en las zonas de mayor concentración de partículas y otra es la prohibición de las quemas agrícolas en los municipios afectados.

Además, se realizan una serie de consejos a la población, entre los que se encuentran no realizar ejercicio al aire libre, especialmente las personas que tienen problemas respiratorios. Finalmente, se recomienda el uso del transporte público en lugar de los vehículos propios.