El Comercio

Acceden de madrugada a la Cantina de la Renfe y se llevan el dinero de las tragaperras

Los atracadores se saltaron la vigilancia del guardia jurado de la estación de Renfe.
Los atracadores se saltaron la vigilancia del guardia jurado de la estación de Renfe. / MARIETA
  • Los delincuentes entraron al popular establecimiento hostelero por la parte de las vías de tren rompiendo el cristal

La Cantina de la Renfe de Avilés se suma a la innumerable lista de establecimientos que están sufriendo la oleada de robos presente en la ciudad. En esta ocasión, los delincuentes -no se sabe el número pero sí que actuaron en grupo- irrumpieron en el local en la madrugada del martes al miércoles por la parte de atrás, donde se sitúan las vías de la estación de tren. Para ello se valieron de una tapa de alcantarilla para romper uno de los cristales, por el que accedieron al bar.

De nada sirvió la presencia del guardia jurado de la estación ni la rápida actuación de los servicios policiales. «Cuando saltó la alarma todavía andábamos por la zona y avisamos rápidamente a la policía, pero cuando llegaron diez minutos después ya no había nadie en el interior del local», explica el propietario de la Cantina, donde el último robo tuvo lugar hace aproximadamente diez años. Los atracadores se llevaron toda la recaudación de las tragaperras, cantidad económica que el dueño cifra «afortunadamente a la baja, debido al poco tirón del juego actualmente».

No obstante, sí le preocupa la posibilidad de que en el futuro pueda volver a suceder. «Estoy bastante intranquilo por el riesgo de que vuelvan a venir viendo lo fácil que parece haber sido para los ladrones, incluso los agentes de la policía y los técnicos de la máquina tragaperras estaban sorprendidos por la rapidez con la que actuaron, es un trabajo de auténticos profesionales», comentaba en tono preocupado. «De hecho, el técnico tardó más en abrir el aparato con sus herramientas profesionales que los criminales usando la fuerza», puntualizó el propietario.

El bar-restaurante avilesino recobró ayer la normalidad tras reparar el cristal reventado, pero el dueño se muestra impotente ante la «impunidad» relativa a los robos, ya que, aunque identifiquen a los culpables, «es difícil que les condenen si no sustraen cifras astronómicas».

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