El Comercio

Marcos Hernández, localizado en Valladolid tras irse a visitar a un primo

Familiares y amigos de Marcos Hernández se reunieron ayer por la mañana en Los Campos para pedir su vuelta a casa.
Familiares y amigos de Marcos Hernández se reunieron ayer por la mañana en Los Campos para pedir su vuelta a casa. / MARIETA
  • El joven dice que no avisó de su viaje porque se había dejado en casa el móvil «y no sabía ningún teléfono de memoria»

Tras siete días sin tener noticias de Marcos Hernández, su familia avilesina ya descansa tranquila después de que ayer por la tarde unos jóvenes les desvelaran el paradero del joven de La Luz. El joven habría cogido un tren hasta Valladolid el pasado jueves, por voluntad propia y sin avisar a nadie de su entorno más cercano.

«Nos llamaron al vernos en televisión. Marcos estuvo con ellos tomando algo en un bar de Valladolid y les contó que era de Asturias aunque hacía poco que vivía allí porque antes había estado en Barcelona. Cuando los chicos quisieron irse a tomar algo a otro sitio les dijo que no y se fue. Al vernos a nosotros buscarlo nos llamaron y nos han pasado una foto con él de ese día en el bar para que viéramos que está bien, sano y salvo», explicó ayer por la tarde Kiko Hernández, uno de los portavoces de la familia.

Aunque en un primer momento la familia no pudo ponerse en contacto con él tras saber que se encontraba allí, el joven llamó a su primo para dar señales. «He podido hablar con él y me dice que está bien. Nos dice que se fue porque quería ver a un primo que vive allí», explicó ayer a última hora de la tarde Kiko Hernández.

Tras los primeros días de angustia llegaba así la calma a la familia Hernández Manzano. «Ahora sí que podemos estar más que tranquilos. Él nos dice que no nos preocupemos que está todo bien y que volverá a casa en unos días. Lo que no nos ha dicho es cuándo tiene pensado hacerlo, pero nosotros ya nos quedamos satisfechos con haberlo encontrado y haber hablado con él», comentó el portavoz de la familia.

La familia organizó ayer una concentración en Los Campos, localidad en la que reside la mayor parte de su familia, para pedir su regreso. En ella, su tío, Federico Hernández, su hermano y su madre enviaban un mensaje al joven. «Marcos, por favor vuelve a casa», decía su madre, sordomuda, a través de la lengua de signos. Además, sus amigos y conocidos pintaban una gran pancarta con el mensaje «Marcos, te queremos. Te echamos mucho de menos».

«No entendemos qué se le pudo pasar por la cabeza a Marcos para hacer esto. Me explicó que no pudo llamar porque como no llevaba su teléfono, no tenía los contactos y no se sabía ninguno de memoria», comentaba ayer Kiko Hernández. Unas horas antes, la familia insistía en que el joven había ido a casa a ducharse y cambiarse de ropa antes de salir por última vez de casa. «Salió con un chandal y una visera nada más. Va sin teléfono y sin DNI», recalcaban los familiares, que ahora esperan a que vuelva a casa para darle un abrazo tras el susto que todos vivieron esta semana.

La Policía Nacional ya habían apuntado días atrás la posibilidad de que su desaparición no fuera tal, sino que hubiera sido un viaje voluntario, como ha resultado ser finalmente. «Menos mal que comenzamos a sacar esto en los medios de comunicación y en la redes sociales, si no, estos chicos de Valladolid no hubieran sabido que le estábamos buscando y seguiríamos en ascuas», comentó ayer a este periódico la familia.