El Comercio

Esther Segovia, con su amiga Marián Suárez.
Esther Segovia, con su amiga Marián Suárez. / LVA

Familiares y amigos despiden en Oviedo a Esther Segovia

  • La familia de la periodista organiza un funeral para mañana lunes a las seis de la tarde en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery

Fue un acto sencillo, casi íntimo, en el que su familia y sus amigos más cercanos despidieron en la mañana de ayer a Esther Segovia en el tantalio de Los Arenales de Oviedo. Un oficio religioso y posterior incineración del cadáver como último adiós a la periodista avilesina que falleció el pasado viernes en su domicilio de Nava, víctima de un infarto, según certificó la autopsia que le fue practicada en el Instituto de Medicina Legal de Oviedo, a donde había sido trasladado el cadáver.

Sus padres, José Miguel Segovia y Josefina Gutiérrez, su hija María Esther, y su hermano José Miguel encabezaron una ceremonia en la que se dieron cita otro reducido grupo de familiares y amigos, entre ellos, algunos de Avilés, como Raimundo Abando y su esposa, y Marián Suárez. Fue un acto en la intimidad, «como le hubiese gustado a ella», según señalaba su padre, a la vez que mostraba su agradecimiento por las muestras de cariño que les habían llegado, entre las que destacaba las de su primera casa profesional, LA VOZ DE AVILÉS.

Conscientes de la cantidad de amigos que Esther Segovia tenía en Avilés, la familia ha previsto para mañana lunes, a las seis de la tarde, una misa funeral en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery, que será oficiada por José Antonio González Montoto y por José Manuel Feito, amigo personal de la periodista, junto con otros compañeros unidos por sus aficiones literarias, como la propia Marián Suárez o Eugenio Bueno.

En la iglesia de Santo Tomás fue bautizada Esther Segovia y al lado se sitúa ahora la Redacción de LA VOZ DE AVILÉS, su casa profesional que nunca olvidó y que visitaba con asiduidad cada vez que volvía a Avilés.

Esther Segovia Gutiérrez, de 54 años, nació en Avilés, aunque sus padres vivían en Salinas, en donde cursó sus primeros estudios. Trabajó en LA VOZ DE AVILÉS hasta 1991, año en el que se trasladó a Madrid para incorporarse a Zeppelin Televisión, la productora de los hermanos Velasco, también avilesinos, autores de numerosos formatos televisivos de éxito, muchos de ellos en Tele 5. Volvió a Avilés para hacerse cargo de los informativos de Tele Avilés y colaboró en infinidad de actividades culturales, sociales y deportivas.