El Comercio

Una inauguración con retraso

Últimos retoques antes de la inauguración en el enlace de Bustiello. :: JAVIER GRANDA
Últimos retoques antes de la inauguración en el enlace de Bustiello. :: JAVIER GRANDA
  • El primer tramo de la Variante se abrió un día de lluvia y con mucho tráfico

  • El agua obligó a instalar una carpa para las autoridades, lo que demoró en dos horas la puesta en marcha de los primeros 6,6 kilómetros

Los primeros 6,58 kilómetros de Variante, los que unen Llaranes con La Vegona, se abrieron al tráfico a las tres de la tarde del 5 de noviembre de 1991, dos horas más tarde de lo previsto debido a complicaciones derivadas de la lluvia que caía sobre la ciudad ese día. El agua obligó a instalar una carpa para que las autoridades pudieran estar a techo durante el acto oficial de inauguración, y su montaje y desmontaje motivó que los primeros vehículos sufriese un ligero retraso.

El pistoletazo de salida lo dieron los entonces alcaldes de Avilés y Castrillón, Santiago Rodríguez Vega y Luis Ferro, acompañados del delegado del Gobierno, Manuel Ponga por aquel entonces, el secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Obras Públicas, Emilio Pérez Touriño, y el consejero de Infraestructuras, Juan Ramón Zapico. Ellos descubrieron el mojón situado a la altura del punto kilométrico 97,330 y, después de este simbólico momento, recorrieron el trazado en coche.

Quedaba aún por ejecutar el tramo entre La Vegona y Vegarrozadas, y algunas cuestiones como el enlace de Buenavista, que fueron solventándose con el tiempo. «Atravesar Avilés antes de contar con esta carretera era un auténtico punto negro en las comunicaciones regionales y una lacra para la ciudad», manifestó Rodríguez Vega aquel día.

Como el alcalde, la mayoría de sectores solo veían ventajas, aunque comenzó a reclamarse ya entonces una campaña de promoción para Avilés, de forma que se pudiese compensar de ese modo la falta de tránsito por el centro de la ciudad, sobre todo desde el punto de vista del sector del comercio y la hostelería. Junto a la promoción, los comerciantes pedían también una limpieza a fondo de la villa para acabar con los efectos del tráfico pesado durante tantos años.