El Comercio

David del Campo, de Save The Children, ayer en Avilés.
David del Campo, de Save The Children, ayer en Avilés. / MARIETA

«¿Por qué hay un Pacto de Toledo y no hay uno para proteger a nuestros niños?»

  • David del Campo , Director de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria de Save The Children

  • En los primeros pasos de la agenda de desarrollo 2016-2030, Del Campo advierte en Avilés de la necesidad de un esfuerzo global para afianzar lo conseguido y sumar nuevos avances

David del Campo, director de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria de la ONG Save The Children España habló ayer en la Factoría Cultural de los 'Objetivos de Desarrollo Sostenible: 15 años de retos y desafíos para la infancia', los que han pasado desde que en el año 2000, 189 estados miembros de la ONU se reunieron en Nueva York en la Cumbre del Milenio para establecer una agenda de objetivos y metas de desarrollo y cuando ya hay un nuevo documento sobre la mesa. Su intervención sirvió para inaugurar el XIII Foro Solidario Avilés.

¿Qué ha cambiado en estos quince años?

-Muchas cosas. En el año 2000 los objetivos del milenio eran los del desarrollo y ahora son los del desarrollo sostenible. Sin embargo, nos encontramos un mundo con más conflictos armados que tienen especial impacto en la infancia. No hay más que ver lo que está ocurriendo en Siria o Yemen. Ha habido también cambios en positivo, por supuesto. Se ha reducido la mortalidad infantil, principalmente por las campañas de vacunación, y hay menos personas que pasan hambre, aunque ochocientos millones siguen sufriéndola. Es un equilibrio constante entre avances y retrocesos. Por eso es pertinente volver a armar una agenda global, para afianzar lo conseguido hasta ahora y abordar nuevos retos.

¿Cuáles son esos retos?

El desarrollo sostenible lo componen tres elementos: uno más individual que tiene que ver con la forma en la que vive el individuo y su acceso a la educación y a la salud; un segundo que está relacionado con el entorno, con un medio ambiente condicionado por la economía y empleo; y el entorno social. Y estos tres elementos, que están interrelacionados entre sí, se desarrollan en diecisiete objetivos hasta el 2030, entre los que se encuentra la lucha contra el cambio climático. Este afecta por igual a Avilés o a Mali, aunque tenga diferente incidencia en cada uno de estos lugares, pero debe estar dentro de una agenda común y global. No solo para beneficio de quienes la hacemos, sino por aquellos que todavía no han nacido.

Precisamente hoy (por ayer) comienza la Cumbre del Clima en Marrakech. ¿Otra nueva reunión de máximos que luego se queda en mínimo?

Es cierto que de estas cumbres salen muchas fotos, firmas solemnes y compromisos más o menos grandilocuentes, pero desde 2000 los hechos no acompañan. Tenemos la prueba en nuestro país. El gobierno actual ha arrinconado esta temática. No solo no es prioritaria, sino que ni la mencionan.

¿Qué perciben en niños refugiados de conflictos como el de Siria?

Se encuentran en Europa con algo que no se esperaban. Huían de guerras y pensaban que esto sería su lugar de salvación y comprueban que, muy al contrario, Europa los castiga y penaliza en lugares como la jungla de Calais o en el Mediterráneo. Si no fuera por organizaciones como Save The Children y muchas otras, continuarían ahogándose en el mar. Es muy difícil asumir y explicar que la Unión Europa, que se construyó como un espacio de garantía de los derechos y libertades de las personas tras la II Guerra Mundial, esté yendo en dirección contraria.

¿Qué problemas sufren?

Aparte de enfrentarse a un futuro incierto, muchos sufren retrocesos en el aprendizaje: niños que tienen catorce años y que se comportan como si tuvieran cuatro, que se hacen pis, sufren pesadillas o tienen problemas con la alimentación, por no hablar de lo presente que está la violencia en su vida y que se traduce en comportamientos agresivos.

Diversos estudios detectan un crecimiento de la pobreza infantil en España. ¿Qué lectura hace Save The Children?

La infancia es el grupo de edad más perjudicado, al que se dedica menos inversión o sobre el que se aplican más recortes. Y se hace porque es un colectivo social que ni vota ni habla, sin embargo los niños son ciudadanos con derechos y necesidades. ¿Por qué hay un Pacto de Toledo para preservar las pensiones y no para nuestros niños? Esto no solo es perverso sino que acaba resultando más caro a la larga porque esta falta de inversión creará víctimas de la exclusión social que serán receptoras de ayudas.