El Comercio

«Deberíamos reducir drásticamente nuestros niveles de consumo»

  • FORO SOLIDARIO

  • Pablo Martínez Osés, de la Alianza Española contra la Pobreza, asegura que medir el progreso por el desarrollo económico está «desfasado» y pide cambios en las políticas

Pablo Martínez Osés pidió ayer a los ciudadanos que se informen para incorporar medidas en su día a día relacionadas con el consumo o la educación de sus hijos que contribuyan a un mundo más sostenible en un contexto de globalización en el que las políticas de algunos países contribuyen a sociedades más justas en otros.

El miembro del colectivo La Mundial y de la Alianza Española contra la pobreza, se significó así momentos antes de pronunciar su charla en el Foro Solidario de Avilés.

Afianzó su petición tras explicar que este acceso universal «significa, entre otras cosas, que los objetivos de desarrollo están relacionados entre sí. Hay una agenda de actuación para todos, no solo para los países pobres». Y señaló que las claves de las transformaciones que plantea la agenda diseñada en la ONU para llevar a cabo de 2015 a 2030 «nos exigen vigilar cada objetivo y establecer relaciones entre uno y otro».

Las transformaciones necesarias «exigen cambios en las relaciones de poder», por lo que realizó un «llamamiento al poder político y al ciudadano». Eso sí, «no podemos cargar a los segundos con la responsabilidad, pero sí pedirles que exijan políticas públicas en esta dirección». Y puso como ejemplo la aprobación de la Ley de Matrimonio Homosexual en España, que «ha facilitado que legisladores de otros lugares se hayan visto capacitados para dar un paso adelante. Es un ejemplo de políticas que tienen impacto fuera de las fronteras».

Afirmó que «no son buenos tiempos para la idea de ciudadanía en tanto que personas como sujetos de derechos. Hay presiones muy fuertes que tratan de convertirnos solo en consumidores y que toda nuestra presión se haga a través del consumo». Una tendencia peligrosa porque, como recoge la propia agenda de la ONU, «deberíamos reducir drásticamente nuestros niveles de consumo». Sabe que los políticos «tienen información más que suficiente» sobre esto «pero no se atreven a defenderla en una campaña política». Considera que está «desfasado» medir el progreso de las sociedades por su crecimiento económico porque estamos asistiendo «a un cambio de época y de valores».