El Comercio

Una segunda fase de acogida con mayor independencia

Los primeros refugiados sirios llegaron a España el 30 de mayo, casi ocho meses después de que la imagen del pequeño Aylan Kurdi de tres años, fallecido en las costas turcas, dieran la vuelta al mundo y sensibilizasen a toda Europa, cuyos vecinos clamaban entonces que los estados comenzasen a acoger a las víctimas de esta guerra civil. Un grupo de 45 personas aterrizó en Barajas para luego ser distribuido por varias comunidades autónomas.

A Asturias llegaron siete de ellos, cinco iraquíes y dos sirios. Un matrimonio iraquí con dos niños pequeños fue alojado en Avilés, mientras que un joven iraquí y otros dos sirios, todos ellos de entre 25 y 28 años fueron destinados a Oviedo. Poco después que ese primer grupo llegó M. O. A., y así hasta completar las diecisiete personas que Avilés acoge actualmente y que está a punto de entrar en la segunda fase del programa, la de acogida, destinada a ir logrando una mayor independencia de la organización que les tutela.

Esta segunda fase supone comenzar con un programa de inserción sociolaboral, así como la escolarización en el caso de los menores, al mismo tiempo que los refugiados continúan recibiendo apoyo psicológico y clases del idioma.