El Comercio

Belén Fernández, ayer en el San Agustín.
Belén Fernández, ayer en el San Agustín. / MARIETA

«No hay que temer a los rayos X, hay excelentes técnicos»

  • Belén Fernández

  • Jefa del Servicio de Física Médica del HUCA

  • «Toda exposición a las radiaciones debe tener un beneficio neto mayor que el riesgo, y eso lo determina siempre la praxis médica»

Ayer se celebró el Día Internacional de la Radiología, un servicio muy presente en el sistema sanitario, pero que aún sigue causando dudas a los pacientes y a los profesionales. La jefa del Servicio de Física Médica del HUCA, Belén Fernández, acudió ayer al Hospital San Agustín para ofrecer una charla.

-¿Los pacientes aún tienen miedo?

-La población general sigue preguntando, pero lo que ocurre es que hay mucho desconocimiento. Hay que quitar hierro al asunto porque los profesionales son excelentes.

-¿Y los profesionales?

-Curiosamente, solo nos preguntan los que trabajan directamente en radiodiagnóstico, radioterapia y medicina nuclear. El resto de usuarios, como el personal de quirófanos, está mucho menos informado y debería tener más conocimientos.

-¿Se controla la 'ración' que reciben estas personas? ¿Llevan dosímetros?

-Sí, y hay unos límites de dosis legales, y las personas que más irradian no llegan ni a tres décimas partes de esos límites.

-Pero no hay ningún tipo de control en los pacientes.

-No. Los pacientes se rigen por un principio también legal, que es el 'ABC' de la protección radiológica, que es el de justificación. Eso significa que toda exposición a las radiaciones tiene que tener un beneficio neto mayor que el riesgo. El paciente está exento de límites, y la justificación siempre es la praxis médica. Si un médico determina que hay que exponerlo a una prueba de radiodiagnóstico o a un tratamiento de radioterapia el beneficio debe conocerlo el médico. La cuestión es hacer lo justo, no repetir exploraciones y optimizar los equipos.

-¿Y en pediatría?

-Los niños son más radiosensibles, por lo que hay que tener muchísimo cuidado y control. Hay que usar protectores gonadales, y la justificación médica tiene que ser impecable.

-El Consejo Europeo ha obligado a intensificar las medidas de control. ¿Qué se va a hacer?

-A partir de la directiva de Euratom, que será de obligado cumplimiento a partir de 2018, sí será obligatorio un control de las dosis a los pacientes. Ahora las máquinas de radiología tienen un medidor de dosis, pero no es obligatorio notificárselas a los pacientes.

-Lo cierto es que cada vez se obtienen mejores calidades de imagen con menores dosis de radiación.

-Sí, y eso pasa por tener los equipos controlados, que es lo que hacemos los radiofísicos, por ponerles una técnica adecuada, de lo que se encargan los técnicos de rayos, y por implementar nuevas tecnologías.

-¿Qué riesgos conlleva superar un cierto nivel de radiación?

-Habría que estudiar en qué condiciones se ha superado y por qué, pero no significa necesariamente un riesgo definitivo. Aunque es algo impensable, porque todas las superaciones que se han detectado han sido al dosímetro y no a la persona.

-Accidentes ha habido muy pocos.

-En radiodiagnóstico ninguno. En radioterapia, por desgracia, tuvimos el del acelerador lineal en 1990, en el que fallecieron 25 personas. Ahora puede haber algún incidente, pero nada de aquella magnitud.