El Comercio

Menos deberes y más creativos

Tatiana Cuartas se dirige a los padres presentes en el debate celebrado en El Quirinal.
Tatiana Cuartas se dirige a los padres presentes en el debate celebrado en El Quirinal. / JOSE PRIETO
  • El AMPA de El Quirinal debate sobre la necesidad de cambiar las tareas escolares

La Asociación de Madres y Padres del Colegio El Quirinal organizó ayer un debate sobre los deberes escolares motivado por la huelga convocada por la confederación que aglutina a la mayor parte de este tipo de entidades en todo el país, la Ceapa, y que ha llamado a las familias a negarse a que sus hijos realicen tareas escolares durante los fines de semana de noviembre. La asistencia fue escasa, pero el debate largo y con posturas diferentes, aunque la mayoría coincidió en señalar que «los deberes, tal y como están planteados, no estimulan la creatividad y acaban aburriendo a los niños».

El encuentro se inició con una charla de Tatiana Cuartas, que el año pasado acudió a un debate sobre esta cuestión en representación de las familias. Ella abogó por recorrer en la educación el mismo camino que se ha seguido en la sanidad en los últimos años: el dirigido a que los pacientes sean cada vez más activos en sus procesos. «Deberían orientarnos desde la propia comunidad educativa a ser familias cada vez más activas», aseguró. Esto es, a participar de la vida escolar, a opinar sobre la educación de los hijos y a estar mejor informados.

Los padres apostaron por una comunicación más fluida con los centros, aunque también reconocieron que las barreras entre ambos colectivos en los colegios más grandes son difíciles de franquear, pero reclamaron conocer la opinión de los docentes sobre la pertinencia de los deberes que les ponen a sus hijos diariamente. Algunos de los presentes consideraban que las tareas son excesivas, y que roban demasiado tiempo a la convivencia familiar, pero la mayoría defendieron la realización de ejercicios y actividades, aunque reclamaron un cambio en su planteamiento. «Las familias vemos una incongruencia entre los principios que se nos exponen, que hablan de tareas individualizadas, de refuerzo y que vayan en función de la autonomía de los niños, y la realidad», sostuvo Cuartas.

Disciplina y creatividad

Algunos de los asistentes al debate criticaron el hecho de que, en muchos casos, el trabajo en casa sea imprescindible «para completar los temarios», así como que a menudo se requiera de la participación de los padres para la realización de unos deberes que los pequeños no son capaces de hacer solos. «Si de los veinticinco alumnos de la clase hay quince que no saben hacer los deberes, el que falla es el profesor», sostuvo uno de los participantes.

La mayoría de las familias defendieron la importancia de ir creando hábitos de estudio en casa de cara al futuro, aunque también pidieron que las tareas que se imponen a los niños «no sean sistemáticas», sino que estimulen otras habilidades. «Los trabajos deberían ir más allá de repetir una ficha», reclamaron, al tiempo que reconocieron que el momento de sentar a sus hijos a hacer los deberes «supone un trauma todos los días».

Para los padres, no obstante, el problema no estriba tanto en los deberes como «en todo el sistema educativo». Cuartas planteó seguir los pasos de países como Japón, donde «invierten en formar al profesorado y no en bajar las ratios».