El Comercio

El tráfico portuario cae un 9,7% por eldescenso de carbón, clínker y fertilizante

Mercancía almacenada en los muelles de San Juan-Raíces.
Mercancía almacenada en los muelles de San Juan-Raíces. / JOSE PRIETO
  • Los graneles sólidos viven un repunte del 9,85% en octubre en relación al mismo mes del año pasado y la pesca aumenta un 10,6%

El incremento en cerca de un 10% de los tráficos portuarios registrado en octubre con respecto al mismo mes de 2015 no impide que en el cómputo de lo que va de año el volumen de la mercancía cargada o descargada en los muelles comerciales haya descendido en la misma proporción, un 9,85%. Las causas hay que buscarlas en un descenso del movimiento de carbón, clínker y fertilizantes y también en que 2015 fue un año excepcionalmente positivo, con un tráfico total por encima de los cinco millones de toneladas. Por tipología, bajan todas las mercancías a excepción del avituallamiento. Sube un 7%, si bien su peso en el total supone poco más que un 1%. En concreto 44.253 toneladas a 31 de octubre sobre un total de 3.973.227, lejos de las 4.400.024 que se habían movido en el mismo periodo del año pasado.

Avilés es un puerto de graneles. La blenda, el carbón, el clínker y en menor medida los graneles líquidos, como el amoníaco, suponen cerca del 80% de los tráficos portuarios, y la caída es pronunciada, un 13% los sólidos, de 2.741.972 a 2.384.300, y un 1,15% los líquidos, de 526.745 a 520.679 toneladas. El tráfico de blenda, la materia prima que alimenta la factoría de Asturiana de Zinc, se mantiene estable, con la previsión de superar el millón de toneladas a final de año, pero el de carbón retrocede y el de clínker se mantiene a cero desde que, allá por el mes de mayo, Cementos Tudela Veguín cortase por lo sano las exportaciones que realizaba hasta la fecha, trasladándolas a El Musel. La razón, según la Autoridad Portuaria, su negativa a acatar las medidas medioambientales que impone el Principado. En 2015 se movieron cerca de 300.000 toneladas de clínker, el 6% del tráfico total, cifra que en años anteriores llegó a superar el medio millón.

En el caso de que la cementera del Grupo Massaveu reconsiderase su postura, la partidas serían de menor tonelaje. El muelle en el que operaba, en la dársena de San Juan de Nieva, forma parte de los 45.000 metros cuadrados cedidos a Asturiana de Zinc en régimen de concesión, por cuatro años, por lo que las operaciones de clínker tendrían que desplazarse al muelle de Raíces Viejo y adaptarse a su calado, ocho metros, cuatro menos que el muelle Sur de San Juan de Nieva.

El nuevo espacio que ocupa Asturiana de Zinc está destinado a terminal logística de importación de materia prima, la blenda, y exportación de producto terminado, lingotes de zinc y el ácido sulfúrico resultante del proceso de electrolisis. A medio plazo la multinacional proyecta construir en esa zona una segunda nave de acopio de blenda, lo que requeriría modificar la concesión aprobada el pasado mes de julio por el consejo de administración de la Autoridad Portuaria, en vigor desde el 1 de agosto.

El acumulado del año también constata un descenso del 5,78% de la mercancía general, de 1.075.052 a 1.012.873 toneladas. En este apartado la causa está en el retroceso que experimentan los embarques, de 898.327 toneladas en los diez primeros meses del año pasado a 726.037 a 31 de octubre, es decir, un 19,18% menos. Por contra, los desembarques aumentan de forma considerable, un 62,29% hasta situarse en 286.835 toneladas.

Repunte en octubre

En lo que al pasado mes de octubre se refiere destaca el repunte de los graneles sólidos, un 21,03%, 368.000 toneladas, atribuible al menos en parte a las partidas de blenda procedentes de Alaska (Estados Unidos) que tradicionalmente recibe Asturiana de Zinc durante septiembre y octubre, los únicos meses del año en los que los rompehielos pueden abrir una vía en la banquisa. En cambio el movimiento de graneles líquidos ha sido escaso, 54.736 toneladas, un 12,8% menos que en el mismo mes de 2015, 62.774 toneladas.

La mercancía general apuntó un descenso del 1,43% para situarse en 168.843 toneladas, de las cuales sólo se embarcaron 37.999, lejos de las 149.970 que salieron vía marítima de Avilés en octubre de 2015. En contraste, las desembarcadas crecen nada menos que un 513%, de 21.325 a 130.844 toneladas. En cualquier caso hay que tener presente que los datos mensuales no son especialmente significativos a la hora de realizar una valoración global de la actividad portuaria.

La buena noticia se registró en el muelle pesquero. Se movieron 389 toneladas, 76 más que en octubre de 2015, un incremento del 10,66% que reduce ligeramente el retroceso en el acumulado del año hasta situarlo en un 25,3% en relación a la misma fecha del año pasado. Así, de 14.891 toneladas se ha pasado a 11.123.