El Comercio

El frío anima las ventas en los comercios

El frío anima las ventas en los comercios
  • Los comerciantes reciben con los brazos abiertos a la lluvia para dar salida a los productos de temporada que hasta ahora no se vendían

  • Los abrigos, botas, complementos o calefacciones toman el relevo a la ropa veraniega con retraso

La temporada de otoño-invierno debería haber comenzado hace semanas. Los escaparates lucen desde finales del verano las novedades en ropa, calzado y complementos, pero el tiempo no ha acompañado este año a las ventas. Las altas temperaturas que se alargaron hasta la primera semana de noviembre y la falta de lluvia y frío hicieron que las ventas aflojaran y la campaña de invierno se retrasara. Los comerciantes ven ahora la luz al final del túnel gracias a las primeras lluvias y a los días más frescos.

«Nunca habíamos esperado tanto que lloviera. La campaña de otoño-invierno es de por sí sola corta porque se mezcla con la de Navidad y luego vienen las rebajas. Solemos tener dos meses para vender antes de comenzar con las rebajas, pero este año nos queda menos de un mes y eso se nota. La gente se está animando ahora a comprar y esperamos que remonte del todo las próximas semanas», explicaron ayer desde Shoes Piel.

Igual que esta zapatería, se encuentran los establecimientos de ropa o complementos. «Nosotros vendemos sobre todo sombreros, aunque tenemos algún paraguas. Se está vendiendo más que hace unas semanas, pero aún así se tiene que vender más para que las rebajas sean de verdad un remate», apuntó Joelle López, propietaria de Chapeaux, un establecimiento en el que también se realizan tratamientos de belleza. De hecho su propietaria indicó que «si bien los complementos aún no están en su auge, sí se ha notado un aumento en los clientes que comienzan a realizarse tratamientos de belleza. Ahí sí hemos notado la llegada del otoño de verdad».

Abrigos, jerseys, parcas, botas o zapatos cerrados copan las tiendas de moda de la ciudad, que esperan que las bajas temperaturas se mantengan ya hasta la primavera. «Aunque ha llegado tarde, los clientes han acelerado las compras porque han visto que el mal tiempo iba a llegar tarde o temprano. Hemos tenido buenas ventas, similares a las de años anteriores. Sí que es cierto que con las lluvias de estas últimas semanas las botas de agua son las que más salida han tenido, como es lógico», comentó Estefanía García, responsable de la zapatería Kenza de Las Meanas, que también hacía hincapié en que «este retraso de la temporada pensamos que podía hacerse más largo de lo que al final se hizo».

Si la llegada de la lluvia fomentó la venta de botas de agua, la bajada de temperaturas ha hecho lo propio con las piezas de abrigo. «No es de recibo ir a comprar un abrigo o una parca si fuera hay 25 grados. No llama el ir a comprar ropa de temporada. El 'veroño' que nos ha acompañado hizo que la gente se esperara. Ahora podemos decir que está remontando gracias a que hace más fresco, aunque aún no han llegado los días de frío de verdad», recalcaron desde Ravena Piel, donde ayer varias clientas acudían a probarse los primeros abrigos de la temporada.

El entretiempo vivido entre el final del verano ha hecho que los comercios vivan un periodo indefinido. «Normalmente acababas la temporada de verano e inmediatamente comenzabas con la siguiente. Llevamos unos años que eso no está sucediendo. En verano vendes productos especiales para soportarlo, como pueden ser los ventiladores, y en invierno lo contrario, las calefacciones son las protagonistas. Desde septiembre hasta ahora hemos tenido una temperatura que no era de verano, pero tampoco de frío y eso ha hecho que la gente no comprara. Han sido dos meses y algo sin campaña y eso no es nada bueno», explicó ayer Luis Aguado, de Cenor Electrodomésticos de El Atrio.

El sector de los electrodomésticos depende aún más si cabe del tiempo. Las tiendas de ropa apuntan a que, aunque no se vendan abrigos, pueden llevarse a casa chaquetas de punto para el entretiempo, pero en el caso de los aparatos eléctricos eso no pasa. «Nosotros recibimos al frío con los brazos abiertos. Esos cuatro o cinco días que vinieron malos de verdad fueron muy buenos para las ventas y esperamos que continúe así como corresponde a esta época del año», recalcó Aguado.

A las inclemencias del tiempo hay que sumar que la crisis económica sigue notándose en los comercios. «La gente ya no compra por comprar como pasaba hace años. Ahora sólo adquieren lo que de verdad necesitan y cuando se trata de electrodomésticos más aún. Si no se estropea el que tienes en casa no vas a ir a comprar otro. Se mira mucho en qué se gasta el dinero, por eso si encima no hace malo menos van a querer ir a la tienda», señaló el dependiente de Cenor.

«La venta de complementos como sombreros y paraguas ha aumentado con los días lluviosos, aunque aún falta que llegue de verdad el frío para que la gente tenga la necesidad de resguardarse de él con complementos», explicó Joelle López, propietaria de Chapeaux.

«Los pasados días de lluvia invitaron a la gente a calentarse y eso se notó en la venta de calefactores. Se agradece que llegue el frío porque venimos de unos meses en los que no hay campaña porque el tiempo no acompañaba», Luis Aguado, de Cenor El Atrio.

«Ayuda que el tiempo acompañe, aunque los clientes tienen claras las temporadas y compran aunque aún no haga un frío intenso. Pero sí que se vende más algunos productos como por ejemplo las botas de agua», indicó Estefanía García, de Kenza.

«Si hay 25 grados no vas a ponerte un abrigo o una parca, está claro. Para vender las piezas de temporada necesitábamos este empujón propio de la estación del año, ahora los clientes sí se animan a llevar ropa de abrigo», apuntaron desde Ravena Piel.