El Comercio

Miguel Seras durante su intervención en la jornada dedicada a la enfermedad renal.
Miguel Seras durante su intervención en la jornada dedicada a la enfermedad renal. / JOSE PRIETO

El San Agustín mejora la atención al enfermorenal con un centro de día nefrológico

  • El consejero de Sanidad anuncia que el hospital avilesino gestionará en 2017 la diálisis peritoneal en el domicilio que ahora controla el HUCA

La atención al enfermo renal en la comarca de Avilés vivirá el próximo año un cambio radical después de que el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, anunciase ayer que el Hospital Universitario San Agustín (HUSA) asumirá la atención a la diálisis peritoneal a domicilio. En la actualidad, ya existen veinte pacientes que reciben este tipo de tratamiento, pero son tratados desde el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Del Busto hizo esta afirmación durante la primera jornada sobre la Enfermedad Renal celebrada ayer en el hospital avilesino.

A lo largo del próximo año, y de una manera progresiva, la sección de Nefrología del Hospital San Agustín asumirá una mayor responsabilidad en la gestión de esta técnica, atendiendo tanto a pacientes de Avilés como de Jarrio. De esta manera, se incrementará el número de enfermos tratados. Junto con las ventajas de esta técnica expuestas ayer en la primera jornada organizada por la Asociación de Lucha contra las Enfermedades de Riñón (ALCER) en Avilés, se destacó que el mayor inconveniente que apreciaban los pacientes hasta el momento era la distancia con el centro de referencia, algo que se reducirá ahora.

De esta forma, se producirá también un incremento del número de personas tratadas, siempre que cumplan determinadas condiciones médicas y sociales, ya que, por ejemplo, no se aconseja a personas que vivan solas por si surgen problemas durante la sesión. El doctor Miguel Seras, adjunto a la sección de Nefrología del HUSA, precisamente abordó en su intervención en la jornada las principales características de la diálisis peritoneal y las condiciones de los pacientes para poder recibirla.

El impulso a la diálisis peritoneal también implicará un refuerzo de la comunicación entre los nefrólogos y los especialistas de Atención Primaria, según explicaron ayer los médicos. Junto a la formación específica para el personal sanitario, la sección de Nefrología necesitará contratar a una enfermera más para asumir el incremento de la carga de trabajo.

De esta manera, dispondrá de los recursos necesarios para poner en marcha un hospital de día nefrológico, con el que se culminará la transformación de la atención al paciente renal en la comarca iniciada por el doctor José María Baltar y su equipo. En la actualidad, ya existe la atención al paciente nefrológico en el hospital de día, pero conjuntamente con el resto de enfermos que acuden a esas instalaciones y que, fundamentalmente, son oncológicos.

Con un servicio específico, el paciente dispondrá de una atención especializada por parte de la enfermería, que desempeña un papel básico en los centros de día. Y, en el caso de la enfermedad nefrológica, no se puede olvidar que Enfermería cuenta con una especialización propia, un perfil que se imparte en el HUSA.

La existencia de este hospital beneficiará a otros servicios, ya que incluirá a los pacientes con insuficiente cardíaca resistentes a los diuréticos. De esta manera, el San Agustín incrementará la calidad de su atención a diferentes patologías. Por su parte, la sección de Nefrología culminará un proceso de modernización que comenzó hace dos años con la creación de la consulta de la enfermedad renal crónica avanzada, donde cada paciente es atendido dos veces a la semana por espacio de media hora para abordar la realidad de la hemodiálisis y la aplicación en su vida.

«Muy satisfechos»

La mejora prevista en la atención al enfermo renal para 2017 en la comarca avilesina y Jarrio fue la gran noticia de la jornada organizada por ALCER e inaugurada por el consejero Francisco del Busto, que expresó públicamente su apoyo a los proyectos de los nefrólogos avilesinos.

Por su parte, Rogelio García, presidente de ALCER-Asturias, no ocultaba la satisfacción por el número de participantes y las aportaciones realizadas a lo largo de la mañana. «Ha sido un gran éxito, estamos muy satisfechos», declaró.

La nefróloga Camino García Monteavaro, de la sección del Hospital Universitario San Agustín, abordó la necesidad de autocuidados en los pacientes renales. «Son necesarios, pero también complejos, porque suelen ser personas de avanzada edad, con otras patologías asociadas. Es necesario un acompañamiento constante, especialmente al inicio», comentaba a LA VOZ. La doctora elogiaba el trabajo realizado por Enfermería, que asume la mayor parte de la relación diaria con este colectivo.

De hecho, el Principado impulsa un programa para avanzar en esta forma de vivir la dolencia. Marta Pisano, coordinadora de la Escuela de Pacientes de Asturias de la Dirección General de Salud Pública, explicó las características de una iniciativa que, en dos años, ha formado a 184 monitores para impartir talleres por los que ya han pasado un millar de personas. En este tiempo, los pacientes han registrado una reducción en el número de consultas, ingresos y consumo de fármacos. Es decir, un aumento de su bienestar personal. Cualquier persona interesada puede recibir más información sobre estos talleres en el teléfono 985 66 81 53 o el correo electrónico pacienteactivo@asturias.org

Unos resultados que explican la concesión de una ayuda del Tercer Sector de Salud de la Unión Europea dotada con un millón y medio de euros para trasladar esta experiencia al Reino Unido, Italia, Francia y Holanda. Camino Gontán es una de la monitoras formadas, además de ser la única con la condición de paciente. Ayer presentó su experiencia, destacando que había mejorado su salud, además de la satisfacción de ayudar a otros enfermos.

Azucena García Portillo, técnica en dietética de ALCER-Asturias, cerró las intervenciones abordando la nutrición del enfermo renal. «La nutrición es una parte más del tratamiento, si se hace de forma correcta ralentiza el avance de la enfermedad», recordó. Y, aunque existen limitaciones por elementos tóxicos para el paciente, «ello no impide que pueda ser un placer. Bien preparados, no es un sacrificio», aseguró.