El Comercio

El acceso a la Escuela de Idiomas.
El acceso a la Escuela de Idiomas. / MARIETA

La Escuela de Idiomas experimenta una leve caída en las matriculaciones

  • La bajada de estudiantes se extiende a todos los idiomas, pese a que durante octubre se mantuvo el plazo de inscripciones abierto

Ya no es ningún secreto que los idiomas son un 'must' para cualquier currículum que se precie hoy en día. Alumnos de instituto y de universidad compaginan sus estudios con el aprendizaje de tantas lenguas extranjeras como les sea posible con el fin de viajar y explorar nuevas oportunidades de trabajo, pero también los adultos trabajadores sacan tiempo de entre sus actividades diarias para intentar mejorar sus destrezas lingüísticas en otro idioma. La Escuela de Idiomas de Avilés ha sido siempre un referente educativo en la ciudad, pero ahora debe sacar todas sus armas para competir con el resto de ofertas disponibles, que han proliferado en los últimos años gracias a la alta demanda.

Tras cerrar la prórroga de un mes otorgada para recibir las solicitudes de matrícula de los más rezagados, el centro concluyó oficialmente el pasado día 31 de octubre el periodo de matriculaciones. Con las cifras firmes sobre la mesa, la directora y profesora de francés Clara Sánchez García hace balance del nuevo curso 2016/2017. «Hay poco a destacar, sí que hemos experimentado una ligera bajada global, pero ya se sabe que las tendencias son cíclicas y quizá el año próximo volvamos a subir», comentaba Sánchez, quien no apuntó a ningún hecho específico que pueda explicar esta caída de matriculados. No obstante, este último mes sí que ha sido un éxito en cuanto a las incorporaciones de última hora, registrándose un total de 195.

En todo caso, no ha servido para igualar la cifra de los 1.415 alumnos que la Escuela de Idiomas de Avilés tuvo en el curso 2015/2016, cifra que ahora se reduce hasta los 1.230, lo que supone 185 matriculaciones menos. Es destacable que esta bajada se reproduzca en los tres idiomas principales, inglés, alemán y francés.

El inglés registra el descenso más notable, debido en gran parte a ser la lengua que recoge más alumnado; de las 970 plazas cubiertas el año pasado, en esta ocasión sólo se llenan 850, 120 menos que en 2015. Sin embargo, estos números puestos en perspectiva son menos contundentes que el descenso en los cursos de alemán.

El idioma bávaro se aprovechó hace unos años del creciente interés suscitado por la buena marcha económica del país y las expectativas de empleo generadas hacia los jóvenes españoles. Ahora su enseñanza, al menos en la Escuela de Idiomas de Avilés, se resiente. De los 239 alumnos del curso pasado bajan hasta los 192 inscripciones para este, 47 menos. Estos datos representan la pérdida de casi un 20% de alumnado frente al 12,37% correspondiente al inglés. En cuanto al tercer idioma, el francés, experimenta un descenso del 12,57%, porcentaje concretado en 167 matriculaciones, veinticuatro menos que las 191 del 2015.

La Escuela de Idiomas de Avilés sigue apostando por el chino como cuarta lengua, novedad que se introdujo hace ya tres cursos. «Este año sumamos un tercer grupo de iniciación compuesto por diez alumnos que llevan todo este tiempo con nosotros y han avanzado en el aprendizaje de un idioma tan complicado», resaltaba la directora del centro.

Así, las clases de chino se llevan a cabo los lunes y los miércoles y quedan compuestas de la siguiente manera: seis alumnos en primero de iniciación, cinco en segundo y una decena en tercero. La escuela avilesina comparte la enseñanza con la EOI de Langreo, donde las clases tienen lugar los martes y los jueves.

Educación a distancia

Junto a las enseñanzas de chino, otro de los programas que continúan en marcha en la Escuela de Idiomas local es 'That's English', propuesta educativa de educación a distancia de la lengua inglesa a la que se pueden inscribir todas aquellas personas mayores de edad que hayan cursado el primer ciclo de la Enseñanza Secundaria Obligatoria. En el curso 2016/2017 un total de 77 alumnos han escogido esta modalidad, que registra doce inscripciones menos que en el anterior curso.

Por su parte, las clases presenciales dieron comienzo el pasado 3 de octubre, pero los grupos han ido variando en función de estas últimas 195 incorporaciones y también de cierto porcentaje de alumnos que, como cada año, formalizan todos los trámites administrativos para matricularse pero finalmente no aparecen por el centro para tomar las clases del idioma elegido por distintos motivos.