El Comercio

El 8% de la población de la comarca tiene diabetes

La mesa instalada en el centro de salud de Las Vegas para informar a los usuarios sobre la enfermedad de la diabetes y su prevención.
La mesa instalada en el centro de salud de Las Vegas para informar a los usuarios sobre la enfermedad de la diabetes y su prevención. / JOSE PRIETO
  • Los centros de salud celebraron ayer el día mundial de esta enfermedad con mesas informativas y midiendo los riesgos con un test

«La diabetes es la pandemia del siglo XXI», dice la directora de Enfermería del Área Sanitaria III, Ana Suárez Guerra. Hasta el 8,4% de la población de la comarca la padece, y las cifras han ido en aumento en los últimos tiempos. Una población envejecida y, sobre todo, el cambio en los estilos de vida, con un incremento del sedentarismo y la obesidad, han traído como consecuencia una mayor prevalencia de esta enfermedad.

Ayer se celebró el Día Mundial de la Diabetes, y los centros de salud se volcaron en la difusión de los factores de riesgo, síntomas y forma de abordar la enfermedad. En Las Vegas, por ejemplo, se instaló una mesa informativa a la entrada, pero no fue lo único. En las consultas se realizó el conocido como test Findrisk para conocer el riesgo de los pacientes a sufrir esta enfermedad. Además del test de Findrisk, en los centros también se realizó una breve encuesta para comprobar los conocimientos de la población sobre la enfermedad. «Nadie está completamente libre ni presenta un riesgo cero», señala el médico José María Casado.

Buscar a los pacientes

El problema estriba en la dificultad de detectar la enfermedad, que en muchos casos no produce síntomas. «Hay que buscarla», asegura Casado. La búsqueda comienza en las consultas de enfermería. Allí se considera a los pacientes que presentan factores de riesgo. «Nos fijamos en unos criterios, como son la obesidad, el tabaquismo, el tipo de alimentación y los antecedentes familiares», cuenta Mercedes Vega. Si se valora que un paciente presenta un riesgo elevado, se le deriva al médico y se piden analíticas para comprobar si, efectivamente, es diabético. Tanto si lo es como si no, el principal trabajo es el de educarle para prevenir la enfermedad o para enfrentarla.

«La gente suele responder bien a los tratamientos, pero peor en lo que tiene que ver con la dieta y con el ejercicio, que es la base», advierte Vega. Desde el centro de salud extreman el control sobre los enfermos, a los que ven al menos cuatro veces al año y les realizan dos analíticas. La mayoría padece diabetes tipo 2 que, a pesar de eso, es la que se puede prevenir. «Antes se solía detectar a partir de los 50 años, pero ahora esa edad está bajando a causa del sedentarismo, e incluso ha comenzado a aparecer en niños», afirma Vega. En edades más bajas, sin embargo, la más habitual es la diabetes tipo 1, la que padecen diecisiete menores en todo el área sanitaria.

La campaña de este año lleva por título 'Ojo con la diabetes' y se centra en las retinopatías que van asociadas a la enfermedad en un 35% de los casos. «Lo más importante es el autocuidado», indica Suárez Guerra que destaca el papel de la enfermería en este aspecto, ya que son estos profesionales los responsables de inculcar buenos hábitos y formar a los pacientes para que sepan como manejar la diabetes. Para algunos, el primer contacto fueron los folletos entregados ayer en los centros de salud y la información ofrecida por los profesionales quienes, no obstante, se mantienen alerta durante todos los días del año en las consultas.