El Comercio

El Principado pide un marco eléctrico estable, pese al éxito de la última subasta

Francisco Blanco preside una de las reuniones en las que se abordó el problema eléctrico.
Francisco Blanco preside una de las reuniones en las que se abordó el problema eléctrico. / PABLO LORENZANA
  • El consejero de Industria solicita una reunión con el nuevo ministro de Energía para reclamar una solución energética para las grandes industrias

El consejero de Empleo, Industria y Turismo, Francisco Blanco, manifestó ayer que los resultados obtenidos por Alcoa, Asturiana de Zinc (AZSA) y ArcelorMittal en la primera jornada de la subasta eléctrica, celebrada el pasado lunes, son «moderadamente satisfactorios». No obstante, ha instado al nuevo equipo del Ministerio de Energía a diseñar un sistema más estable y con mayor vigencia temporal, tal como la industria y el Principado vienen reclamado en los últimos años.

Las declaraciones de Blanco son la primera reacción oficial ante los resultados avanzados por los medios de comunicación ya que, hasta el momento, ninguna de las multinacionales participantes se ha pronunciado. Alcoa, que hace dos años planteó un cierre de sus plantas tras la subasta, apeló a las cláusulas de confidencialidad y ayer desde la empresa tan solo se declaraba «su compromiso para seguir trabajando para conseguir el mayor valor añadido para nuestras fábricas».

Además, hay que recordar que los resultados no serán oficiales hasta que la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia avale el desarrollo de la puja y las adjudicaciones. Un día después de esta decisión, Red Eléctrica de España confirmará la adjudicación de los paquetes. No obstante, algunos datos se mantendrán siempre en la máxima confidencialidad.

Francisco Blanco insistió en la necesidad de diseñar un sistema de subasta para la retribución del servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad «más estable y con mayor vigencia temporal, al menos en lo concerniente a los bloques de noventa megavatios, para no someter a las empresas a esta situación cada año».

«Para evitar la deslocalización de la industria asturiana, el Gobierno central debe establecer un marco regulatorio estable que habilite un precio de la energía competitivo y predecible, ya que constituye un coste fundamental para estas compañías», explicó antes de desvelar que ha solicitado una reunión con el nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, para trasladarle estas inquietudes.

El presidente del comité de empresa de Alcoa, José Manuel Gómez de la Uz, se expresaba ayer de forma similar al recordar que «la subasta no resuelve el problema de fondo, como es el coste de la energía para la industria. Los resultados de este año aseguran la actividad en 2017, pero necesitamos un marco más estable», concluyó para reclamar un precio de la energía «similar al de los países europeos».

En este contexto, Francisco Blanco confirmó, tal y como había adelantado ayer este periódico, que Alcoa ha conseguido cinco bloques de noventa megavatios, uno de ellos para la factoría de Avilés, lo que solicitaba; mientras que Arcelor logró un bloque de 90 megavatios y AZSA, los dos a los que aspiraba, al igual que el pasado año.

«Nuestra valoración es moderadamente positiva porque, según las propias empresas, parece que han alcanzado los resultados que perseguían, aunque ha sido a precios ligeramente inferiores a los del año pasado, algo que ya se intuía por los precios de partida», aseveró. Los bloques de noventa megavatios salieron con un precio de 310.000 euros frente a los 340.000 euros de 2015, un 9% menos. En los bloques de cinco la bajada ha sido del 20% al pasar de 200.000 euros en la subasta del pasado año a 160.000 en la de éste.

Continúa la subasta

Cuando se conocieron estos datos, se relacionó con el incremento del número de paquetes, especialmente los de noventa megavatios, para los que el Ministerio de Industria planteó diez lotes cuando el sector reclamaba once.

De momento, la subasta celebró ayer su segundo día en el IFEMA de Madrid, ya centrada en paquetes de cinco megavatios. La subasta deberá terminar este viernes, salvo que antes se agoten los lotes dispuestos o el presupuesto.

Las tres grandes empresas avilesinas siguen pujando por lotes de cinco megavatios para mejorar aún sus resultados. En el caso concreto de Alcoa, su consumo anual es de 110 megavatios produciendo al 60% de su capacidad. Si ya cuenta con un paquete de noventa (algo que nunca había sucedido en las dos subastas anteriores) es lógico que aspire, como mínimo, a cuatro bloques de cinco para cubrir todo su consumo anual. O más paquetes si se quisiera incrementar la capacidad de refino o vender la planta con la posibilidad de producir al 100%. No hay que olvidar que la energía representa el 40% del coste de la producción de cada tonelada de aluminio, por lo que la compra de estos derechos de interrumpibilidad representa una baza fundamental para mantener la actividad.