El Comercio

El desafío del mercado laboral

Representantes de las distintas organizaciones integradas en la EAPN siguen la jornada.
Representantes de las distintas organizaciones integradas en la EAPN siguen la jornada. / MARIETA
  • «Nadie está adecuando la economía y la industria al momento actual», advierten Diego Álvarez y 'Pericles' en su análisis del tejido productivo

  • La Red Europea de Lucha contra la Pobreza celebra su reunión anual en Avilés

Atomización y digitalización. Dos de las características de una economía que ha sustituido a la antigua era industrial y ha transformado completamente el mercado de trabajo. «No vale nada de lo de antes: ni las infraestructuras, ni la tecnología, ni la economía, ni medio ambiente, ni política», señaló José Manuel Pérez 'Pericles', uno de los pioneros de la educación emprendedora, porque «el arquetipo de industria en blanco y negro de 'Tiempos Modernos' de Charles Chaplin ha sido sustituido por imágenes en color tomadas con 'smartphone'», añadió el doctor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Oviedo, Diego Álvarez. Este nuevo escenario exige un diagnóstico que ayer ambos analizaron en la primera mesa de debate del seminario anual organizado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social en el Estado español (EAPN), que este año se celebra en el Centro Niemeyer, y que fue conducida por Yolanda de Luis, jefa de Información Local de LA VOZ DE AVILÉS.

Diego Álvarez describió la externalización y parcelación de la producción empresarial en una «economía menguante», que ha creado «cadenas larguísimas de redes y subcontratas» con las que las compañías «reducen los riesgos y costes» y que han tenido unas «consecuencias directas sobre el trabajo y la espiral descendente de los salarios». «Se ha pasado de la 'macdonalización' a la digitalización», resumió. La «paradoja» de este fenómeno, según subrayó, es que pese a esta «desintegración de empresas, el poder sigue estando concentrado en pocas manos».

El plano teórico de Álvarez, Pericles lo llevó al terreno práctica exigiendo a las administraciones, llámense Unión Europa o Gobierno de España, responsabilidad. A la primera le exige «aranceles sociales» como medida para evitar las condiciones de «esclavitud» de las fábricas asentadas en países como China, en las que se «tres mil trabajadores viven en la empresa y trabajan diez horas al día, siete días a la semana» y al consumidor, «conciencia de qué consumo y cómo. Si vamos a lo más barato seguiremos aumentando nuestro desempleo».

La incidencia del bajo coste salarial en Asia no es el único problema que afecta al mercado productivo, también la llamada economía colaborativa propiciada por internet, sobre cuyas sombras puso luz Diego Álvarez. «Lo de volver al trueque está muy bien, pero detrás hay un trabajo depredador. Detrás de un servicio 'low cost' hay también un trabajo 'low cost'», advirtió.

Las soluciones en casa no se antojan fáciles. Para Pericles pasa por educación y formación y Álvarez se decanta por el reparto del empleo vía reducción de la jornada de trabajo (no del salario) y una garantía de ingreso mínimo que, tal como había condicionado previamente su compañero de mesa, «podría estar condicionado a algún tipo de trabajo o servicio a la sociedad».

Y sobre el emprendimiento, por el que preguntó Yolanda de Luis, ambos se mostraron a favor con ciertas precauciones. En primer lugar, porque mucho de él es efímero y por un excesivo individualismo. De nuevo entraría en juego el papel de la administración, favoreciendo «redes» que garantizaran un futuro y como garante de que las empresas que concursan por sus servicios ofreces unas condiciones laborales dignas, señaló Pericles.

El turno de preguntas sacó a debate la economía reproductiva, que también se apuntó como parte de la solución para esta «adaptación al nuevo mercado» y que generó un animado intercambio de pareceres, una formación dual «mejor planteada» y menos claro vieron los ponentes que los robots o máquinas coticen a la Seguridad Social.