El Comercio

La plantilla de Saint-Gobain, desconcertada por el anuncio de recortes en la producción

Línea de montaje de Mercedes Benz en Vitoria.
Línea de montaje de Mercedes Benz en Vitoria. / RAFA GUTIÉRREZ
  • Las primeras asambleas muestran la extrañeza de los trabajadores tras los planteamientos de la empresa, que no aclaran el futuro de las dos divisiones de Avilés

La plantilla de Saint-Gobain de Avilés ha mostrado su extrañeza por los dos últimos anuncios de la dirección de la multinacional del vidrio, que han llevado al desconcierto de unos trabajadores que empiezan a dudar sobre los verdaderos objetivos de la compañía respecto a futuro de las dos divisiones de la planta de La Maruca: Glass o construcción y Sekurit o automóvil.

Primero fue el anuncio, realizado hace unos días, de que la empresa necesita recortar diez jornadas de aquí a final de año para tratar de compensar el nivel de stocks que tiene en este momento. Y poco después, un nuevo anuncio, éste bastante más serio: la intención de reducir el año que viene la producción de parabrisas en Avilés en un 11 por ciento.

Las dos cuestiones han generado ya un cierto desconcierto entre los trabajadores, que han comenzado a ser convocados para mantener asambleas informativas, como las que protagonizó CC OO el pasado jueves, antes de hacer un planteamiento oficial ante la dirección.

En el recorte de las diez jornadas para ajustar los stocks, los trabajadores entienden que ésta es una medida que no se improvisa de una semana para otra y que por lo tanto hace meses que seguramente ya se viene estudiando esta decisión. Algo que casa mal con el hecho de que la empresa haya seguido permitiendo durante todo este tiempo el quinto turno -una cuestión organizativa que, entre otras cosas, beneficia a los trabajadores en su régimen de descansos-, cuando si lo hubiese eliminado a tiempo ahora no tendría que aplicar este recorte de diez jornadas a menos de dos meses de cerrar el año.

Este asunto sigue en debate en estos momentos, con varias posibilidades abiertas: desde las de afrontarlo de inmediato a base de compensar esos diez días con formación, descansos y asunción de algún tipo de merma, a trasladar esos días el año que viene, o, incluso, con la presentación de un ERE por parte de la dirección. En todo caso, el asunto sigue abierto y en los próximos días se sabrá algo a respecto.

Peor cara tiene el anuncio realizado por la empresa, a raíz de las conversaciones mantenidas sobre el asunto anterior, de que la multinacional plantea para Avilés una reducción de la producción de un 11 por ciento para la división de Sekurit -producción de parabrisas- el año que viene.

Crecimiento del automóvil

La extrañeza es doble. La producción en el sector del automóvil en España no sólo no decae, sino que va en aumento. En 2016 se calcula que la producción habrá sido de 2,8 millones de automóviles. Las trece fábricas abiertas en España en este sector produjeron 1,6 millones de coches en los seis primeros meses del año, lo que supuso un 11 por ciento más que en el mismo periodo de 2015. En el segundo semestre sí se viene observando una desaceleración. Se habla de unos 400.000 automóviles menos, lo que seguramente tiene algo que ver con esas diez jornadas que Saint-Gobain quiere reducir antes de final de año para reajustar los stocks.

Pero ese dato sobre el futuro de la producción de automóviles en nuestro país no es significativo. Bien al contrario, se estima que las previsiones de 2017 se sitúen en la fabricación de tres millones de coches. Prácticamente todas las compañías automovilísticas se plantean numerosas adjudicaciones a las plantas españolas para afrontar nuevos modelos que sustituyan a otros que han quedado ya obsoletos.

Y es precisamente en esas previsiones en donde la plantilla de trabajadores de Saint-Gobain de Avilés no acaban de encontrar una explicación razonable a ese anuncio del recorte de la producción de un 11 por ciento precisamente en los parabrisas de coches para el próximo año. Hay que tener en cuenta que la de Avilés es la única planta de Saint-Gobain que produce parabrisas en España. La otra gran fábrica de la multinacional francesa, la de Arbós (Tarragona), cuenta con una división de Sekurit, pero no produce parabrisas, sino lunetas y los cristales laterales de los coches.

Todas estas cuestiones han sido expuestas en las asambleas celebradas por los trabajadores de Saint-Gobain en Avilés, a título meramente informativo, y antes de tomar decisiones sobre los planteamientos que se vayan a hacer a la empresa.

En el fondo, vuelve el runrún sobre el futuro de Avilés si no se afrontan nuevas inversiones orientadas a la calidad, que permitan al centro de La Maruca seguir siendo un referente de excelencia. Sólo desde el mantenimiento y profundización en esa excelencia, Saint-Gobain tiene futuro en Avilés. Sino, por una cuestión de costes, la multinacional francesa va a seguir fijando su interés cada vez más por las plantas de Chequia o Polonia, en Europa, y por la de Kenitra, en Marruecos, en donde las apuestas son cada vez más claras por un argumento económico. A los costes salariales más bajos hay que unir una maquinaria cada vez más sofisticada que será capaz también de ofrecer la calidad que ahora atesora Avilés. Es cuestión de tiempo. Ese 11 por ciento de recorte anunciado no hace más que alertar sobre el futuro.