El Comercio

La remuneración de Alcoa Avilés en la subasta duplica la obtenida en 2015

  • La multinacional del aluminio admite que ha conseguido un bloque de noventa megavatios al que se sumarían otros cinco de cinco

La remuneración que en concepto de interrumpibilidad ha conseguido la planta avilesina de Alcoa en la reciente subasta energética duplica la obtenida el año pasado. La multinacional anunciaba ayer que se ha hecho con un bloque de noventa megavatios, por lo que en base al precio medio de asignación, 289.125 euros, supera los veintiséis millones. Según fuentes no oficiales también habría logrado cinco bloques de cinco megavatios. Atendiendo igualmente al precio medio, en este caso 127.536 euros, supondría una remuneración añadida de 3.188.400 euros, con lo que el total se situaría en torno a los treinta millones frente a los aproximadamente catorce obtenidos en 2015. Entonces logró 115 megavatios, el mismo número que en la última subasta si se confirma la compra de esos 25 extra. La diferencia radica en que entonces lo hizo en veintitrés bloques de cinco, con la consiguiente merma en la compensación por megavatio.

A grandes rasgos, la interrumpibilidad es un concepto que el Estado paga a los consumidores electrointensivos a cambio de que se comprometan a reducir o incluso paralizar el consumo cuando el sistema eléctrico nacional necesite más energía de la disponible. En la reciente subasta Alcoa se hizo con al menos otros cuatro bloques de noventa megavatios, tres para San Ciprián y uno para La Coruña.

La empresa, que no facilita el precio exacto, admite que «ha logrado mejores resultados que el año pasado» al tiempo que solicita un sistema que reduzca y permita conocer los costes energéticos a más largo plazo para poder así ampliar el horizonte de su planificación. El servicio de interrumpibilidad «sólo garantiza energía competitiva para un año. La compra en el mercado spot hace que las plantas estén sujetas a la volatilidad de los precios de la energía», manifiestan fuentes de la multinacional estadounidense, ahora dividida en dos compañías, Alcoa Corporation, en la que se integran las plantas españolas, y la matriz, Arconic Inc, orientada a la industria aeroespacial y automovilística.

La subasta también ha dejado buen sabor de boca a los sindicatos. «La valoración es muy positiva. Llevamos años pidiendo que los costes eléctricos de Avilés se equiparen con los de San Ciprián y el resto de los consumidores electrointensivos, y eso se ha conseguido», manifestó ayer el presidente del comité de fábrica de la planta de San Balandrán, José Manuel Gómez de la Uz. Eso sí, considera «más que improbable» que los resultados de la subasta redunden en que la planta alcance su plena producción. Actualmente está en torno al 63%.

A partir de ahí hizo hincapié en el pesado lastre que para empresas como Alcoa supone el actual sistema energético español, sin más compensaciones que las derivadas de la subasta de interrumpibilidad, con la consiguiente pérdida de competitividad. «Necesitamos un marco energético estable, no puede ser que nuestro futuro se juegue todos los años en una subasta. Es necesario que al igual que han hecho otros países España implante de una vez por todas las medidas dispuestas por la Unión Europea para rebajar la factura que pagan las empresas electrointensivas», reclamó.

De la Uz también exigió a la empresa que una vez conocidos los resultados de la subasta eléctrica, « y con más argumentos aún teniendo en cuenta que han sido positivos», clarifique sus planes de futuro.

La multinacional admite que, en el marco de su nueva estrategia a nivel mundial, baraja todas las alternativas posibles de cara al futuro de las tres plantas de aluminio primario que mantiene activas en España. Y una de ellas es la venta. Como único posible comprador se perfila Atlas Holding, el mismo grupo industrial que en 2014 compró sus instalaciones de Alicante y Amorebieta (Vizcaya). A día de hoy Alcoa asegura que la decisión no se ha tomado e incide en que también contempla otros escenarios, como dar entrada a un nuevo grupo inversor.