El Comercio

Ni un pez por la borda

El Ministerio ofreció ayer una reunión informativa en la lonja de Avilés.
El Ministerio ofreció ayer una reunión informativa en la lonja de Avilés. / JOSÉ PRIETO
  • Los prohibición de realizar descartes llegará a partir de enero a la merluza capturada por la flota de arrastre, al rape, la xarda y el jurel

Tirar por la borda los peces que no dan la medida o cuya pesca está vetada, bien por haberse agotado o el cupo asignado o por cualquier otra circunstancia, es una práctica habitual que tiene los días contados. La nueva normativa europea obliga a llevarlos a puerto y descargarlos e impide su venta para el consumo humano, si bien abre la puerta a la posibilidad de comercializarlos para otros usos, desde alimentos para animales a la elaboración de productos cosméticos o farmacéuticos. Comenzó a aplicarse en 2015, por fases, y tendrá que implantarse en toda su extensión en 2019, obligación que conlleva profundos cambios tanto a bordo como en las lonjas.

Además de desembarcar los descartes, la normativa obliga a los patrones a registrarlos en el diario de a bordo. «Hay muchos retos por resolver y es necesaria la colaboración de todos», solicitó la técnico del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente que ayer dirigió en la lonja de Avilés una reunión informativa en la que intentó despejar las muchas dudas que plantea la nueva normativa. Entre los presentes estaban los gerentes de las lonjas de Avilés y Gijón, Ramón Álvarez y Simón Arrizado, respectivamente, así como armadores, inspectores y agentes de la Guardia Civil, entre otras personas. Llamó la atención la ausencia de representación alguna de la Dirección General de Pesca del Principado .

La implantación de la norma se realiza por especies y el ya próximo 2017 será el turno de la xarda, el rape, el jurel y la merluza. En este último caso la prohibición de tirar por la borda los ejemplares que no den la talla o que cayeron en la red cuando se faenaba a otra especie ya está en vigor en las flotas de volanta y palangre pero a partir de enero tendrán que acatarla también cuarenta arrastreros de la flota que faena en aguas noroccidentales, incluidas las dos parejas con base en Avilés.

La norma también establece excepciones. Así, aquellas especies sometidas a prohibición de pesca, las que una vez devueltas al agua presenten una alta tasa de supervivencia o las incluidas en las exenciones de minimis podrán tirarse por la borda, al igual que los peces dañados por depredadores. La técnico del Ministerio también advirtió de que la normativa podría llevar al amarre anticipado de aquellos barcos que agoten la cuota de una especie «aunque les quede de otra».