El Comercio

«Es el momento de invertir en Avilés y en España»

Cándido Sánchez, a la izquierda, junto a su esposa, María Antonia Trespalacios Cueto, y los dos hermanos de ésta, José Ramón y Claudio, hijos de Isidoro Trespalacios y Dolores Cueto, asturianos emigrantes en Chile.
Cándido Sánchez, a la izquierda, junto a su esposa, María Antonia Trespalacios Cueto, y los dos hermanos de ésta, José Ramón y Claudio, hijos de Isidoro Trespalacios y Dolores Cueto, asturianos emigrantes en Chile. / LVA
  • El grupo asturchileno Trespalacios destaca la «proyección económica de la ciudad», donde estudia nuevos proyectos

Hace ya más de 65 años desde que el difunto Isidoro Trespalacios y su esposa, Dolores Cueto, hicieron la maleta y emigraron a Chile. Atrás dejaban sus familias y sus pueblos, Llonín y Boronda, en Peñamellera, con la esperanza de encontrar un futuro mejor no ya al otro lado del Atlántico, sino en la ribera del Pacífico, a los pies de Los Andés. Y lo encontraron. Con mucho sudor y esfuerzo el matrimonio forjó un sólido y diversificado entramado empresarial y una familia que entre hijos, nietos, nueras y yernos alcanza a día de hoy las diecinueve personas.

Uno se puede ir de su tierra, pero la tierra difícilmente se va de uno. Las raíces quedaron en Asturias y la familia Trespalacios Cueto siempre se ha cuidado mucho de mantenerlas vivas. Una vez sentó las bases de su grupo empresarial, formado por ferreterías, restaurantes, moteles y propiedades inmobiliarias, Isidoro y su esposa volvieron su vista a España, que en aquellos tiempos, 1967, encaraba la recta final de la dictadura y esperaba con ansia la llegada de la democracia. Compraron pisos y locales comerciales, pequeñas inversiones si se comparan con el entramado que entonces ya habían cosido en su país de acogida. Pero ninguno en Asturias.

Don Isidoro falleció en 2011. Además de propiedades y negocios, su visión empresarial, el principio de que el esfuerzo es la base de éxito y la conciencia de que sus raíces siguen donde siempre forman parte del legado que dejó a sus hijos, Claudio Ángel, María Antonia y José Ramón Trespalacios Cueto.

En sociedad con un yerno, Cándido Sánchez, los tres han hecho realidad un viejo deseo de su padre, invertir en Asturias. Inversiones Trespalacios Sánchez ha comprado recientemente el inmueble que se levanta en el número 10 de la calle de Rui Pérez de Avilés con la intención de rehabilitarlo y convertirlo en un moderno edificio de oficinas y apartamentos con bajo comercial. La operación ronda los dos millones de euros y al estar protegido, se realizará respetando las características arquitectónicas del edificio. Los nuevos propietarios aseguran que ya han llegado a un acuerdo con el único residente y que el negocio que se asiente en el bajo comercial, la Taberna Pecaditos, podrá mantener la actividad.

«Siempre hemos estado interesados en invertir en la tierra de nuestros padres», manifiesta Claudio Trespalacios. ¿Y por qué en Avilés? «Por la proyección económica que atesora, en especial su centro histórico, que va tomando aires de renovación, de nuevos ímpetus». Tal sensación, «sumada al cariño que tenemos por esta tierra, nos he llevado a comprar el edificio. Goza de una ubicación privilegiada, y aunque las puntuales circunstancias políticas mantienen algún pequeño nubarrón creemos que las condiciones económicas del país van a seguir mejorando, por lo que no había que esperar más. Es el momento de invertir en Avilés y en España, y estamos seguros de que muchos inversores extranjeros tomarán la misma decisión».

La clave de la operación fue «poder adquirirlo al precio adecuado». Una vez cerrada «nuestra intención es completar el proyecto lo antes posible, en un plazo de entre dieciocho meses y dos años. Estamos seguros de que además de contribuir a la renovación de edificios abandonados y mantener así viva la memoria de la ciudad, proyectos de estas características inyectarán al sector mayor dinamismo», asegura Trespalacios, que deja abierta la posibilidad de realizar nuevas inversiones en Avilés. «Nosotros siempre estamos revisando nuevas oportunidades de negocio en el sector inmobiliario», dijo al respecto.

Segunda operación

Es la segunda operación que realizan en los últimos años en Avilés empresarios chilenos descendencia asturiana. La primera se cerró en 2013, la compra por parte del empresario Lucio Torre de un edificio cercano, el que hasta entonces ocupaba Del Río Uribe, en la esquina que forman la propia calle de Rui Pérez y la de La Cámara. La reforma obligó a una inversión millonaria y los resultados están a la vista, un moderno edificio de oficinas y viviendas con un bajo comercial en el que hace poco más de un mes ha abierto una tienda Springfield, de la cadena Cortefiel.

El edificio ha sido rebautizado con el nombre de Río Cares, y la elección no se debe a la casualidad. Sus aguas atraviesan el concejo en el que vino al mundo Lucio Torre, Peñamellera Alta, curiosamente el mismo en el que nació el difunto Isidoro Trespalacios.

La rehabilitación del edificio situado en el número 10 supondrá un paso más en el profundo proceso de transformación que en apenas unos años ha sufrido la calle de Rui Pérez. La clave fue su rehabilitación y peatonalización. Después llegarían la rehabilitación de la antigua 'Manzana de Los Álvarez y la apertura de nuevos negocios, especialmente hosteleros, hasta el punto de que ya se puede hablar de un nuevo eje lúdico y comercial, la calle de Rui Pérez.